Cumpliendo
con su deber
Preguntaron a
cierto Sufí: La gente acude a ti en busca de compañía, discursos y enseñanza.
Pero tú los sumerges en actividades. ¿A qué se debe?
Respondió: Aunque ellos y tú puedan creer que vienen buscando ilustración, lo
que desean, principalmente, es dedicarse a algo. Yo les doy ocupaciones para que
puedan darse cuenta de las limitaciones de la ocupación como medio de
aprendizaje. Los que se entregan a la ocupación de lleno son los que no
buscaban más que eso y ocupados de un modo tan vano no podían beneficiarse con
observación de sí mismos. Por lo tanto, no son los devotos de la actividad
quienes se iluminan. El que formulaba las preguntas dijo:
¿Quién entonces, es el que termina por iluminarse?
El Sufí contestó: Iluminados son los que cumplen sus deberes adecuadamente,
comprendiendo que hay algo más allá.
Pero, ¿cómo se alcanza ese "algo más allá"?
Lo alcanzan siempre quienes se desempeñan adecuadamente. Éstos no necesitan más
instrucción. Si estuvieses cumpliendo tu deber adecuadamente, sin negligencia
ni adhesión fanática a ese deber, no me habrías tenido que hacer esa
pregunta."
(Cuento de la tradición sufí. Recopilado en el libro "El monasterio mágico" por Idries Shah. Edit. Paidós.)