Apuntes para un evangelio propio
...Dichosos los que aun reciben el beso de su madre y los que sin
tenerla, miran las estrellas y las besan en la frente. Infelices los vanidosos,
porque en su sonrisa flota el hipócrita vuelo del cuervo, que presume de su
innoble voz, y es incapaz de comprender que apenas grazna..
...Dichosos los maestros, porque ellos continuaran vivos en el recuerdo de sus
alumnos, y sus caricias, se repetirán infinitamente. Infelices los que creen
que el oro sirve para algo, los que profesan la burda religión del dinero
porque son esclavos de esa riqueza y ambición mal sana, vacían sus almas para
llenar sus bolsillos...
...Dichosas las manos que abrigan un gorrión tembloroso de frío, porque
gracias a su calor habrá mas trinos cuando llegue la primavera. Infelices los
envidiosos porque viven de rodillas ante las glorias ajenas sin descubrir que el
éxito no es mas que un impostor que esta de paso...
...Dichosos aquellos que ya agotados por el esfuerzo vuelcan la mirada al cielo
y se someten a la voluntad de Dios, seguros de su justicia. Infelices los
traidores, porque son la continuación de Judas y jamás sentirán en el corazón
la dicha de tener un amigo...
...Dichosos los que lograron el triunfo y conservaron el don de la humildad,
porque podrán disfrutar verdaderamente de la gloria. Infelices los que fueron
amados y no supieron reconocer el amor, porque son como el sediento que da la
espalda al manantial cantarino y al fin sucumbirán en la soledad del
desierto...
...Dichosos los que conservan un resto de infancia adentro suyo porque aun
guardan la magia de la inocencia en un cofre que la maldad no podrá vulnerar.
Infelices los que en el medio de la noche más oscura dudan que el sol aparezca
en el horizonte al llegar el alba, porque ellos han renunciado al mañana...
...Dichosos los que disfrutan las bellezas de las rosas a pesar de sus dedos
heridos por las espinas porque esos tiene el don de perdonar. Infelices aquellos
que al morir no fueron recordados por nadie...
...Dichosos los que creen en Dios y lo sienten a su lado porque esos se harán
fuertes ante la adversidad, tendrán fe en medio de la desesperanza y renacerán
a su diestra. Infelices los descreídos porque jamás disfrutaran del amor ni de
los pájaros ni de las flores...
...Dichosos los niños y los jóvenes porque tienen ante sí todo el porvenir,
porque son los dueños del mañana y de la vida, porque podrán disfrutar de la
aventura de existir. Infelices los ciegos de espíritu, porque se han condenado
a vegetar en su propia sombra...
de
José Luis Arevalo