RIMA
SEXTA
Del salón en ángulo oscuro
De su dueño tal vez olvidada
Silenciosa y cubierta de polvo
Veíase el arpa
Hay pensé ¡Cuántas veces el genio!
Así duerme en el fondo del alma
Y una voz como Lázaro espera
Que le diga: Levántate y anda.