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Llena de entusiasmo e interés por
mostrar los principios que guarda la escuela de ballet
cubana, la maestra Loipa Araujo impartió el pasado
viernes 28 de septiembre, una clase magistral a los
integrantes de la Compañía Nacional de Danza (CND), como
parte del Programa Nacional de Educación Continua del
Instituto Nacional de Bellas Artes en el que diversos
maestros nacionales e internacionales son invitados a
dar cursos o talleres con el propósito de ampliar los
conocimientos sobre el arte del movimiento.
Días antes la maestra de ballet ya
venía trabajando con la agrupación mexicana y en esta
sesión abierta al público en el Teatro de la Danza,
desde las l0:00 horas, se pudo apreciar el resultado del
esfuerzo continuo y el trabajo que emprendió Araujo por
perfeccionar una serie de posiciones de la cara, manos y
pies, así como la forma de realizar desplazamientos,
entre otros movimientos que se siguen dentro de la
técnica cubana, la cual es reconocida mundialmente por
la gente que gusta de este arte y la crítica
especializada.
Con la frase: “¡Todo es producto del
trabajo!”, la maestra Loipa Araujo exhortó a sus alumnos
a repetir una y otra vez los ejercicios que ella misma
marcaba en el centro del escenario y que los ejecutantes
captaban con rapidez. Giros, saltos, desplazamientos y
posiciones se realizaban por todo el escenario;
entusiasmo y esfuerzo que al final fue reconocido por el
público asistente a través de un gran aplauso.
Posteriormente, la maestra respondió
a varias interrogantes de bailarines, coreógrafos y
maestros que se encontraban entre el público. Y explicó
que “el maestro Fernando Alonso ponía gran interés en
los grand pliés, ya que este ejercicio es el de mayor
presión sobre las rodillas y a mí, en lo particular, me
cuesta trabajo colocar este paso, pero a medida de que
la clase se va adelantando, el profesional va sintiendo
que con el grand plié se puede lograr mucho. Es
interesante decir que el trabajo que se realiza con los
pies es el más importante, ya que el movimiento empieza
desde ahí”.
La colocación de los brazos también
es importante, continuó, y en la danza clásica la
colocación de cada uno de los brazos corresponde a una
posición determinada. Y agregó que existen miles de
fuerzas que pueden sacar de la posición al bailarín,
pero en la medida en que se concentre en su eje central
le va a salir mejor el baile. “Uno siempre debe de
tratar de combinar las fuerzas internas y externas, y en
relación con los ejes se parte de dos bases, la escuela
americana y la italiana, dos escuelas que tienen en
común la idea de que la última cosa que debe salir del
piso es la pierna por atrás”.
Para entender mejor su forma de
trabajo, Araujo comparó su técnica con la imagen del
exorcista “donde la cabeza se mueve pero el cuerpo no.
Cada alumno es diferente e individualmente se tiene una
circunferencia, por lo que hay que girar alrededor de
ese eje. La inercia además tiene mucho que ver con el
ballet, vista ésta como la facultad que tiene el cuerpo
de seguir en movimiento. La danza es mucho de
sensaciones y del factor analítico, y el bailarín debe
hacer conciencia del porqué realiza cierto movimiento,
el saber hacia dónde va, entre otras cosas”.
Apuntó, asimismo, que la musicalidad
es otro elemento de gran trascendencia dentro del
ballet. El bailarín debe apoyarse en la música y en los
intervalos musicales pues son esenciales para la
preparación del paso, por lo que es importante,
entonces, compactar los movimientos.
Entre los coreógrafos asistentes se
encontraba la maestra Nellie Happee, quien ha montado
diversas obras para la CND y que opinó que la
realización de clases magistrales con maestros de
reconocimiento internacional es “algo muy saludable
porque de alguna manera se presentan diversas opciones
que, a su vez, van enriqueciendo a maestros de la
compañía. En realidad muchos de los bailarines que
pertenecen a la CND se hicieron en el sistema cubano y
la diferencia se da en el enfoque del repertorio y en
ciertos detalles estilísticos.
“Esta clase fue muy
difícil, sobre todo porque la maestra pide, con toda
razón, la integración de cabeza, brazos y torso, a lo
que los bailarines respondieron y se defendieron muy
bien. Cuando una clase es orgánica como lo fue la de la
maestra Araujo, el cuerpo va respondiendo a eso. Fue una
clase fuerte considerando que ahora también están en
temporada y tienen muchos ensayos, pero como están
jóvenes y llenos de energía siento que no hay peligro”,
enfatizó.
En l987 a Loipa Araujo le fue
conferido el título de Profesor Titulado Adjunto de la
Facultad de Arte Danzario del Instituto Superior de Arte
de Cuba. En el 2000 recibió el Doctorado Honoris Causa
en Arte que otorga esta reconocida institución docente.
En l996 fue Profesora Invitada del Curso Internacional
de Danza auspiciado por la Cátedra de Danza Alicia
Alonso de la Universidad Complutense de Madrid.
Ha sido también maitre
invitada de afamados conjuntos dancísticos del
extranjero, entre los que se encuentran los Ballets de
Marsella; de Roland Petit; la Ópera de Marsella,
Francia; la Cátedra de las Américas, España; Ballet de
la Ópera de Avignon, Francia; el Béjart Ballet, Suiza;
el Ballet de la Ópera de Roma, Italia; Ballet del Gran
Teatro de Burdeos; el Teatro Colón de Buenos Aires y el
Ballet de Washington, entre otros. Además fue presidenta
de la Asociación de Artistas Escénicos de la Unión
Nacional de Escritores y Artistas de Cuba
(UNEAC). |