Esta práctica de las empresas consistente en vender el mismo bien a precios diferentes a los distintos clientes.
Ésta no es posible cuando el bien se vende en un mercado competitivo. Para que una empresa lo practique debe poseer algún poder de mercado.
Tres lecciones sobre la discriminación de precios:
1- ésta es una estrategia racional para un monopolista maximizador de los beneficios. Cobrando precios
diferenciados, puede obtener más beneficios. Ya que en esencia cobra un precio más cercano a la disposición de cada cliente a pagar, que
si cobra un precio único.
2- además exige tener la capacidad necesaria para separar los clientes de acuerdo a su disposición a pagar
(geográficamente, por edad, por renta, etc.). Algunas fuerzas del mercado pueden impedir a las empresas practicarla. Una fuerza de este
tipo es el arbitraje, que es el proceso de comprar un bien en un mercado a un precio bajo y venderlo en otro a un precio más alto con el
fin de beneficiarse con la diferencia de precios.
3- ésta puede aumentar el bienestar económico. Ya que puede eliminar la ineficiencia inherente a la fijación
monopolística del precio. El aumento que experimenta el bienestar como consecuancia de la discriminación de precios se traduce en un
aumento del excedente del productor, no del consumidor; ya que el precio que pagan los últimos es exactamente igual al valor que le
conceden al bien.
La discriminación perfecta de precios describe una situación en la que el monopolísta conoce exactamente la disposición a
pagar de cada cliente y puede cobrarle un precio diferente. En este caso, el monopolio le cobra a cada uno exactamente su disposición a
pagar y obtiene todo el excedente en cada transacción. Sin discriminación, como algunos clientes potenciales no compran el bien dado el
elevado precio, el monopolio provoca una pérdida irrecuperable de la eficiencia. Con la discriminación de precios, se realizan todos los
intercambio mutuamente beneficiosos, no hay pérdida de la eficiencia y todo el excedente generado por el mercado va a parar en forma de
beneficios al monopolio.
Naturalmente la discriminación no es perfecta pero no podemos, en general, saber como esta imperfección afecta al bienestar. La única
conclusión que si podemos sacar es que la discriminación eleva los beneficios del monopolísta, pues de lo contrario la empresa optaría por
cobar a todos los clientes el mismo precio.
Competencia monopolistica: la publicidad Las empresas de estos mercados, para convencernos de
que compremos sus productos, nos bombardean con publicidad. Esta conducta es una característica natural de este tipo de mercado. Cuando
las empresas venden productos diferenciados y cobran precios por encima del CMa, tienen el incentivo para hacer publicidad con el fin de
atraer más clientes. La cantidad de publicidad varía significativamente de un producto a otro. (Los que venden productos homogeneos no
gastan nada).
Algunos esta en contra de la publicidad, argumentan que las empresas se anuncian para manipular el gusto de los consumidores: la mayor
parte de la publicidad es psicológica más que informativa. Tambien dicen que la publicidad impide la competencia, ya que trata de
convencer a los consumidores que los productos son más diferentes de lo que realmente son. Los que estan a favor dicen que, por el
contrario, las empresas usan la publicidad para transmitir información a los clientes y que ésta fomenta la competencia, ya que permite
que entren nuevas empresas más facilmente, dandose a conocer. Con el tiempo, los poderes públicos han acabado aceptando la idea de que la
publicidad puede aumentar la competencia de los mercados.
La disposición de la empresa a gastar una gran cantidad de dinero en publicidad puede ser en sí misma una señal para los consumidores
sobre la calidad del producto ofrecido. Ya que cada consumidor piensa: "si la compañía X está dispuesta a gastar tanto dinero en anunciar
este nuevo producto, es que debe ser realmente bueno." La información no está en el contenido del anuncio, sino simplemente en su
existencia y gasto.
Competencia monopolistica: las marcas La publicidad esta estrechamente relacionada con la
existencia de marcas. En muchos mercados hay dos tipos de empresas: las que venden productos de marcas muy reconocidas, y las que venden
sustitutivos genéricos. La mayoría de las veces la empresa que tiene la marca gasta más en publicidad y cobra un precio más alto por su
producto.
Quienes critican las marcas sostienen que llevan a los consumidores a percibir diferencias que en realidad no existen. Los que las
defienden dicen que son útiles para garantizar a los consumidores que los bienes que compran son de buena calidad. Primero porque
transmiten información sobre la calidad cuando ésta no puede juzgarse fácilmente antes de realizar la compra. Segundo, las marcas dan a
las empresas un incentivo para mantener un buena calidad, ya que las empresas tienen un interes económico en mantener la fama de sus
marcas. El debate de las marcas gira en torno a la cuestión de la racionalidad con que actúan los consumidores cuando prefieren las marcas
a los sustitutos genéricos. |