"LA ARGENTINA POSIBLE"
- EL DESAFIO -

LA CULTURA

 

En el proyecto de lo posible para nuestro país, en el contexto de una sociedad inmersa en la dinámica de los valores cambiantes, se trata aquí de exponer ideas claras sobre los valores que no cambian, sobre los valores que hacen a la identidad de una sociedad.

Aunque, en nuestros días, estos temas parecería que están destinados recurrentemente a divagaciones voluntaristas, propias de idealismos inalcanzables, o, lo que es peor aún, a preocupaciones propias de habitantes de otro planeta.

Por eso, al hablar de cultura, no pienso caer en el uso común de referirme a un programa referente a la escuela pictórica renacentista, ni mucho menos a analizar un ciclo de conciertos de Vivaldi, ni a temas que se refieran a las artesanías o a las bellas artes como expresiones excluyentes de quienes intenten definir su ámbito.

Porque Cultura es todo lo que el hombre cree, todo lo que el hombre crea, todo lo que el hombre piensa, todo lo que el hombre aprende, y todo lo que el hombre realiza, por su calidad de ser inteligente, y por estar rodeado, condicionado y acuciado por una sociedad que cada vez le demanda más y más, no la declamación, sino la demostración de su inteligencia y de su coraje para ocupar campos de acción, antes de quejarse porque esos terrenos están ocupados por otros.

Juan Pablo II, en su famosa alocución en la Organización de la Naciones Unidas, dijo a los representante del mundo entero: "Quiero gritarles, desde el fondo de mi alma, que el hombre de nuestros días solamente va a encontrar la solución de sus problemas a través de la Cultura".

La Cultura, es hija y madre de la libertad, y no tiene límites temáticos, porque su único límite es precisamente el de la inteligencia del hombre, la que, desafiada, no puede ni tiene por qué reconocer fronteras. Por eso, aquí nos vamos a referir a la importancia que tiene la actitud y el pensamiento de la sociedad, sus condicionamientos, sus reacciones y manifestaciones, y la urgente necesidad de sus iniciativas en el ámbito cultural.

Y a la necesaria reacción que debemos tener, como argentinos, y dejar de lado el monumento a la queja y el planteo de los objetivos queribles, para pensar un poco, con responsabilidad, sensatez, y sentido común en los cómo de los emprendimientos posibles.

Queremos un país más sano, más culto, más honrado, con una más justa distribución de la riqueza y de las fuentes de trabajo, todo ello con logros concretos, medibles y rentables.

Esto es claro, saludable y elogiable como objetivo de un sociedad seria.

¿Cómo? Este es el gran tema cultural objeto de nuestro desafío.

 

siguiente *

anterior *

índice *