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El último domingo, la leyenda viva del
Katare-Do
mundial, Sensei (Maestro) Yoshihide Shinzato, 10º Dan, fue
homenajeado por su 79 aniversario en la inauguración del
salón de artes marciales del "Centro Esportivo Robinho".
Sninzato vino a Brasil con un único objetivo: divulgar el
arte
marcial en el país. La pasión por el Karate
surgió
a los 12 años de edad, cuando Sensei cursaba el colegio
militar
en Tokio. A pesar de ser considerado un gran maestro de las artes
marciales en América Latina, Sinzato se muestra como una
persona
simple, digna y humilde para con los demás.
La historia de este inmigrante puede ser
confundida con
la de muchos japoneses que llegaran a Brasil en la década de
1950, sin embargo Shinzato no vino a Brasil con la intención
de
diseminar en karate en el país. Según el propio
Sensei,
su vida en Japón era tranquila y estable. Shinzato ya era
casado, tenía dos hijos y era funcionario público
de la
provincia de Okinawa.
Antes de partir hacia América del Sur,
Shinzato
participó en la segunda Guerra Mundial como operador de
rádio del ejército Japonés en Tokio.
Debido a su
estatura, Sensei no podía combatir en el frente o pilotear
un
avión, su gran sueño.
Por ya tener parientes residiendo en Praia Grande,
Shinzato llega a la ciudad de Baixada Santista y comienza a trabajar en
los cultivos de sus tíos, en el bario Tude Bastos,
además
trabajaba transportando productos agrícolas.
Las primeras clases de Karate-Do fueron dictadas
en el
patio de la casa, para jóvenes de la colonia japonesa. En
1962,
luego de ocho años de vivir en Brasil, Shinzato inaugura la
Academia Santista de Karate-Do. En 1970 cambia el nombre por
Associação Okinawa Shorin-Ryu Karatê-Do
Brasil y en
1992 funda International Union Shorin-Ryu Karatê-Do
Federation.
Sensei recibió al equipo del Jornal
Vicentino, en
su casa con mucha hospitalidad y generosidad. Estas son algunas de las
preguntas realizadas durante la entrevista.
Jornal Vicentino - Señor,
¿dónde nació Ud. y cómo fue
su vida ?
Yoshihide Shinzato - Nací en Okinawa
(provincia
situada en el extremo sur de Japón, más
precisamente en
el archipiélago de Ryukyu, la capital política es
la
ciudad de Naha). Estudié en la escuela estatal de Okinawa.
Después asistí al colegio militar en Tokio. Y
trabajé como radio operador en Pekin (China).
JV - Usted estudió en la escuela
militar. ¿Por qué resolvió ingresar a
esa carrera?
YS - En aquel tiempo todo joven era patriota. Yo
quería ser piloto, pero mi estatura no me lo
permitía.
Por eso escogí actuar como radio telegrafista. No
participé de combates, también, por mi estatura.
JV - ¿Cómo fue para Ud.
participar de la 2da. guerra mundial?
YS - Participé actuando como radio
operador del
Ejército de Japón. Realizaba la
comunicación entre
las bases Japonesas en Tokio y Pekin (China). No sufrí mucho
como militar porque trabajaba en un escritorio, solamente usaba mi
cabeza. Tenía una función más
administrativa, y no
participaba de combates.
JV - ¿Con el fin de la guerra, retorna
hacia Okinawa?
YS - Después volví a
Japón.
Trabajé para el gobierno de Okinawa como funcionario
público, en la sección de importación
y
exportación.
JV - ¿Cuando vino Ud. a Brasil?
YS - LLegué al puerto de Santos el 16
de enero de
1954, tenía 27 años. Vine con toda mi familia. Ya
era
casado y con dos hijos pequeños. Mis padres, mis dos
hermanos y
mi hermana también vinieron para aquí.
JV - ¿Por qué se muda hacia
un país distante y con una cultura tan diferente?
YS - Fue mucho más por aventura, para
divulgar el
Karate-do en Brasil. En Japón tenía una vida
tranquila,
pero yo quería más. Mi primer objetivo era
divulgar el
arte marcial en el país. Aquí era un campo nuevo
para
divulgar el Karate-do. Tuve mucha suerte, la ambición que
tenía me dio esa alegría y ese privilegio.
JV - ¿Cual fue su primer trabajo en
Brasil?
YS - Mis tíos vivían en Tude
Bastos, en
Praia Grande, y mi primer empleo fue en los cultivos. Plantaba
berenjenas, pepinos, chayote y también trabajaba
transportando
verduras y demás.
JV - ¿Cuando y por qué
decide estudiar Karate?
YS - Comencé a los 12 años
en
Japón. Practique Judo y Karate-do. En el colegio militar era
obligatorio el judo, pero podía elegir otro arte marcial y
elegí el Karate. Después me quedé en
el karate
porque uno lucha separado y no cuerpo a cuerpo. El karate es mejor para
quien no tiene un físico grande.
JV - Ud. comentó que vino a Brasil para
difundir el karate. ¿Cómo inició su
trayectoria?
YS - Primero practicaba karate solo. Luego de ocho
años, en 1962, establecí una academia, porque
primero
debía estabilizar la vida de mi familia. El karate era un
hobby
para mí, poco después se tornó una
profesión. Yo enseñaba a uno de mis hermanos.
Después me estabilicé en Brasil y el karate
pasó
de hobby a ser mi profesión.
JV - Además de enseñar a su
hermano menor, Ud. comienza a dar clases en su casa ?
YS - Antes reunía a los
jóvenes de la
colonia japonesa y les enseñaba en el patio de mi casa.
Luego el
ex-concejal Matsutaro Uehara (ya fallecido) era muy amigo
mío y
practicante de karate-do, siempre me decía: "Tu eres bueno
como
para montar una academia y divulgar oficialmente". Conversamos y
él armó la sala de la entidad de la
Associação de Okinawa. Tuve una gran
repercución
por la influencia de dos amigos que me incentivaban. Allí
habían 12 alumnos brasileros y fue el inicio oficial de mi
carrera. La verdad comencé en Tude Bastos con los
jóvenes
de la colonia.
JV - ¿Cuales fueron las dificultades
que encontró en Brasil?
YS - Al comienzo vi algunas dificultades con el
lenguaje, con las costumbres y con la comida también. La
gente
estaba obligada a adaptarse. Siempre aquí la comida fue
más barate y abundante, mejor que en Japón. Hay
bastante
buena comida Brasilera, la que más me gusta es la feijoada.
No
es que la como todos los días, pero es buena. La comida
japonesa
que como es sukiaki, pero tambien, no todos los días.
JV - ¿Cuantos hijos tiene Ud.?
¿Pudo mantener a sus hijos solamente trabajando con el
karate?
YS - Tengo 5 hijas, 3 hijos y 15 nietos. Seis
hijos ya
casados. En aquel tiempo la vida en Brasil, era más
fácil. Todos mis hijos tienen estudios. Hoy es dificil
enviar a
todos los hijos a la universidad. Aquellos tiempos eran mejores que hoy
en día.
JV - Ud. es 10 mo. Dan de karate
¿Cómo ha sido su trayectoria hasta llegar a este
nivel?
YS - Nuestra misión es practicar y
divulgar.
Ahora para mí, no tiene nada de especial. Solo,
día a
día, la dedicación, fuerza de todos los alumnos y
amigos
que me apoyan así sin querer subí hasta el 10mo.
Dan.
Todo el mundo me apoyaba, me ayudó mucho.
JV - ¿Su familia, hijos y nietos se
interesan en el karate?
YS - Solamente dos hijos continúan
practicando karate.
JV - Ud. ya realizó demostraciones y
campeonatos or el mundo. ¿Tiene idea de en cuantos eventos
ha participado?
YS - Realicé mchos campeonatos y
demostraciones.
En estos 44 años de la fundación (día
3 de junio)
hice muchos más de mil. Gracias a esas demostraciones y
campeonatos el karate creció mucho, principalmente en
Baixada
Santista. Superó las espectativas, más de lo que
imaginaba.
JV - Ud. ha recibido innumerables homenages.
¿Cuál lo ha marcado más?
YS - El homenaje más importante fue el
que
recibí de parte del gobernador y del emperador de
Japón
en 2003, la de Comendador del Gobiernos de Japón.
Más he
recibido otros homenajes importantes como en de Ciudadano Santista, en
la década del 70; la Medalla de Honra al Mérito
Bráz Cubas, segundo mayor honor de la prefectura de Santos
en
2001; Honra al Mérito Deportivo, de la cámara de
São Vicente; Defensor de bienes culturales, por la
Secretaria de
Estado de Recuperación de Bienes Culturales en 2001; del
estado
de São Paulo, una de las personas que mantiene un bien
cultural.
Recibí el título mayor de 10 Dan de
Japón en 2001.
JV - ¿Es usted el único en
América Latina en obtener el 10mo dan de Karate?
YS - Soy en único. Los Estados Unidos
también tienen un Maestro 10 Dan, pero yo lo
recibí
primero que él. Jerarquicamente él
está más
abajo en ralación a los maestros de Okinawa por esta
razón yo lo recibí primero.
JV - ¿Qué
Análisis puede hacer usted acerca del karate en el
país?
YS - El karate se ha popularizado mucho, pero es
preciso
estar más unido para poder entrar en las Olimpiadas. Hay que
trabajar mucho, unir fuerzas para poder ingresar a las Olimpiadas.
JV - ¿Cómo ve usted el
crecimiento del karate en São Vicente?
YS - São Vicente también
está muy
bien. El concejal Roberto Rocha y el profesor Rogério Wong
están apoyando mucho el deporte en São Vicente.
El karate
va a crecer mucho, va a tener un crecimiento infinito. No solo en
São Vicente, sino también en Santos y Praia
Grande
también están en el camino correcto.
JV - ¿Extraña usted su
tierra natal?
YS - Siempre extrano. Pero a nuestra edad ya no es
fácil viajar a Japón. He vuelto 5 veces a
Japón.
JV - Usted ha conocido varios paises divulgando el
Karate. ¿Cómo fue esa experiencia?
YS - El karateka en cualquier país es
un hermano.
Fui bien recibido en todos los paises que visité. Tengo
muchos
alumnos en el exterior. En la Argentina tengo un alumno, Maestro
Héctos Gonzalez, realiza un trabajo muy grande
allí. Son
12 mil alumnos y muchos cintos negros. Tengo varios alumnos en
América del Sur, en Europa y en Asia También.
Estoy muy
orgulloso de ello.
JV - ¿Usted aplica la
filosofía del karate en su vida y en su familia?
YS - La filosofía del karate-do
está
basada en el Zen Budista. No tiene diferencia, la vida real es igual.
En Karate y aquí (casa) es la misma filosofía.
JV - ¿Usted continúa en la
academia?
YS - Voy todos los miércoles y viernes.
Pero todo
el mundo ayuda, colabora y apoya. La academia está
trabajando
normalmente
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