
Guillermo Rodríguez Pericoli
presenta su novela Hartos de espiar, editada por Dunken.
1)
Brevemente, ¿de qué se trata tu libro?
Es una novela corta de genero policial-social. Es una historia de
personas que, movidas por la realidad económica imperante en Argentina,
hallan en el delito la única forma de sobrevivir. Los
personajes son tan reales como queribles y tal vez por eso los lectores
se vean identificados con más de una situación, lugar o diálogo.
2) ¿Cómo y cuándo comenzó a crearse?
Una amiga me invitó a la Feria del Libro 2004, y de allí me traje un
folleto que promocionaba un concurso literario de escritores de hasta 40
años. Yo nunca había escrito más que letras y músicas de canciones y
estaba atravesando por una crisis de mi vida, la mayor. Intenté en
vano hacer catarsis por medio de la música como lo había hecho toda mi
vida, porque era el único arte que en alguna medida dominaba. No
funcionó. Y entonces me dije: "Tengo que probar otra cosa".
Justo ahí apareció este concurso y bueno, lo tomé como un desafío.
Empecé pidiendo consejos a gente que había escrito y leyendo libros,
leí las Apostillas al Nombre de la Rosa de Eco.
3) ¿Por qué decidiste publicarlo?
En principio por una satisfacción personal, eso fue el móvil. Para mí,
la edición del libro representa el cierre de un círculo, no solamente
desde el momento de proponerme escribir y presentar la obra en el
concurso sino también porque actuó como un elemento de
"cura". Considero que el escribir hace bien al que escribe
primero y al que lee después y conmigo eso fue así. Yo me siento bien
después de haberlo publicado. En segundo lugar, porque los ejemplares
leídos entre cientos de personas conocidas tuvieron un excelente
recibimiento y eso me dio la pauta de que no era tan disparatada la idea
de publicar. Y sentí esto como el ultimo desafío, porque una cosa es
escribir para mi, otra es hacerlo para mis conocidos y algo muy
diferente es hacerlo público. Y por último, porque tenía la sensación
de que en alguna medida con este libro iba a poder ayudar a mucha gente.
Lo cual es un hecho que felizmente estoy corroborando a través de los
comentarios y correos que recibo de los lectores. Si bien no es un libro
de autoayuda, nunca lo planteé como eso, me sorprendí al ver que entre
los lectores hay
psicólogos que trabajan con adicciones que lo recomiendan a sus
pacientes y también docentes secundarios que hacen lo mismo con sus
alumnos.
4) ¿Cómo y cuándo empezaste a escribir?
En mi niñez fui muy mal lector y pésimo para escribir. En las
composiciones del colegio tema "la vaca" siempre me sacaba un
"uno". A los 12 años comencé a hacer música y un poco después
me surgió lo de escribir letras para que acompañaran esas cosas que
componía. Podría decir que la poesía surrealista y los poetas
malditos fueron lo que me influenciaba. Más tarde me sentí muy
identificado con las letras de E. S. Discépolo, Spinetta, el Indio
Solari y luego la poesía tanguera en general. En un taller de escritura
que curse en la UBA haciendo la
carrera de comunicación social, me largué a escribir un poco de prosa
y luego en mi trabajo de marketing estuve haciendo redacciones
publicitarias y notas de informática musical para revistas
especializadas. Pero ninguna de esas cosas fue hecha con la vocación de
escribir. Recién a partir de Hartos de espiar, descubrí lo que
es escribir.
5) ¿Podrías contarnos si proyectas publicar otras obras próximamente?
¿Nos adelantas algo sobre su contenido?
Con mucho gusto. Sí, desde antes de editar Hartos de Espiar ya
tenía en mente varios proyectos, los cuales ahora están decantándose.
Es como que todos tenemos muchas ideas y nos gustaría hacerlas a todas,
pero el tiempo es finito y hay que priorizar. De tantas cosas quedaron
en firme solo dos que son las que estoy laburando. Siempre estamos
hablando de novelas cortas, que es un formato que me parece muy cómodo
para leer, al menos para el publico al que me agradaría llegar. La
primera es de corte policial suspenso y transcurre en donde hay uno o
mas asesinatos, con una decena de sospechosos, hay un detective,
todo muy al estilo de Agatha pero con la diferencia que los personajes
son personas muy peculiares que viven aquí en Buenos Aires y pertenecen
a diferentes "subculturas" (neonazis, góticos, travestis,
etc). La segunda es una conversación en una sala de chat que refleja un
poco una especie de autobiografía.
6) ¿De quién fue la idea de la tapa de este libro? ¿Quién la
realizó?
La idea de la tapa es de Luciana Chame, ella es una joven artista plástica
y escenógrafa. A mí me impactó su obra cuando la conocí y entonces
le di un borrador del libro. A ella le agrado, y a partir de ahí empezó
a trabajar sobre la ilustración de tapa. Me presentó varias ideas y la
que definitivamente era más lograda es este collage. Porque la novela
en cierta forma es un collage de personas y situaciones. Luego llegó el
momento de poner el collage en la tapa y de eso se
encargó Leonardo Dalesandro, un diseñador gráfico muy talentoso con
el que tengo el gusto de trabajar desde hace muchos años.
Si desea comunicarse con el
autor, su e-mail es
hartosdeespiar@gmail.com