Por
el Dr. José Federico Requena (B.
Aires)
Es una madre de 40 años con 2
hijas previas normales y sanas que luego de 10 años tuvo un embarazo no
planificado, “ Nos lo mandó Dios” me alcanzó a decir con una leve sonrisa.
Aceptó la idea de un nuevo embarazo, no lo rechazó, este sería su “último
embarazo” me aclaró.
Por ser instruida y predisponerse
a llevarlo delante de la mejor manera, se leyó cuanta revista de “Salud y Embarazo”
tuvo a su alcance, y le solicitó a su médico le prescribiera Acido Fólico y
vitaminas “para prevenir malformaciones”, el cual apoyó la idea.
Una ecografia a las 8 semanas de
gestación fue informada normal.
Por hallarse el marido sin trabajo
y quedarse sin medicina prepaga pasó el tiempo y llegó a mí con su gesta de 22
semanas.
Cual fue mi sorpresa cuando
constaté, por ecografía, que el feto no tenía desarrollada su cabecita ( lo que
en medicina se conoce con el nombre de ANENCEFALIA). Tuve la pesada carga de
darle la trágica noticia a los padres y de contenerlos inicialmente.
El médico asistencial que se
encuentra ante un feto con anomalías, debe siempre contener a la familia
afectada.
Los médicos que estamos en
contacto con mujeres con posibilidades reproductivas no deberíamos dejar de
hacer prevención primaria respecto de los DTN ( Defectos del Tubo Neural)
mediante una medida tan simple como propender a aumentar la ingesta de esta
vitamina.
Debe
quedar aclarado que la ingesta periconcepcional de ácido fólico de ninguna
manera es garantía total de que nacerá un recién nacido sin DTN. Si implica una
disminución de aproximadamente el 50-60% de los casos a nivel de la población
en general, según reportes de estudios norteamericanos.
De hecho
las investigaciones que se están llevando a cabo a nivel molecular, tienden a
encontrar las explicaciones que permitan adoptar medidas de prevención para el
30-40 % restante de los casos de defectos de cierre del tubo neural que
actualmente no pueden ser prevenidos.
En Cuba,
el 100 % de las embarazadas son captadas por la atención primaria que se
realiza a través de los Médicos de Familia, siendo el 95 % del total
captaciones precoces, lo que resulta que la población gestante recibe
antianémicos y polivitamínicos gratuitamente. Hay programas de concientización
de sus beneficios, existe una conciencia social sobre estos problemas. En la
actualidad no se reportan casos de anomalías de DTN por déficit de Acido fólico.
En
Inglaterra, se hizo un estudio randomizado a madres no embarazadas con y sin
ingesta de Acido fólico, que demostró una ocurrencia de DTN de 3.6% en madres
no suplementadas vs. 0.6% en las suplementadas desde antes del embarazo hasta
las 12 semanas de gestación, lo que dió un riesgo relativo de DTN con ingesta
de Acido fólico vs. Sin ingesta de Acido fólico de 0.17 ( El British MRC
Vitamin Study Research Group, Lancet 338: 131-137, 1991)
Prevención:
1- Los
multivitamínicos que contienen una dosis de 0.5-0.8 mg. de ac. fólico parecen
ser mas efectivos para reducir la primera ocurrencia de DTN que la
suplementación solamente con Ac. fólico ( Czeizel, Pediatrics Drugs, Nov. 2000
PMID: 11127844).
2- En la prevención de
recurrencias el ácido fólico deberá administrarse separadamente porque se produciría
una sobredosis de las demás vitaminas.
3- El Comité de
Genética de la Academia Americana de Pediatría de los EE.UU., Pediatrics 1999
Aug; 104 (2 Pt1): 325-7, recomienda el consumo diario de 400 mcg para toda
mujer en edad fértil. Para un defecto anterior, 4000 mcg comenzando un mes
antes de la concepción y continuando durante todo el 1er. trimestre.
Comenta que menos de 1/3 mujeres alcanzan
con la dieta la cantidad
necesaria y que se necesitan urgentes
campañas para difundir la
magnitud del problema y buscar su
solución.
Las acciones mínimas básicas
serían:
1. Dieta rica en folatos y otras vitaminas
2. Suplementación periconcepcional
3. Fortificar los alimentos (
harinas, pan)
En
Argentina, en el Boletín de CESNI Vol. 8 de Agosto de 1999, dedicado a
nutrición y ciclo reproductivo, O'Donnell y Chevallier , refieren que la dieta
media de nuestro país aporta alrededor de 200 mcg de folatos, que tienen una
biodisponibilidad de alrededor del 50% del Ac. fólico medicinal, y que alcanzar
los niveles plasmáticos requeridos es muy difícil sin la suplementación.
Recomiendan aportar dosis elevadas
de Ac. fólico en casos de:
-
Antecedente de DTN, hermanos, sobrinos o
sobrinas de afectados ( riesgo 0.3-1.9%) ,
-
Mujeres con diabetes tipo I ( riesgo 1%)
, medicadas con drogas anticonvulsivantes tales como Acido valproico o
Carbamazepinas ( riesgo 1%),
-
Hijos de personas afectadas ( padre o
madre)( riesgo 2-3%).
Refieren
su satisfacción por la elevación al Congreso Nacional de una propuesta de
fortificación con folatos de las harinas de trigo y maíz..
La fortificación con Ac. Fólico de
las harinas de trigo y maíz sería, quizás, la medida de prevención primaria más
importante y de más impacto en nuestra población femenina adolescente y adulta
con capacidad gestante, caracterizada mayormente por su pobreza, elevado índice
de embarazos no deseados y no planificados, bajo nivel educativo y gran
desinformación.
Dr. José Federico Requena
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