Buenos Aires, Argentina
LAS CAMARAS
OCULTAS DE LAS AUTOPISTAS
Por el Dr. Carlos A. Porta (B. Aires)
El
comienzo del nuevo milenio ha traido de regalo un adelanto notable en materia
de tráfico urbano. Las autopistas y avenidas principales de la Ciudad de Buenos
Aires se han visto ornamentadas con un sistema de regulación
"inteligente" de la velocidad de los automotores que transitan por
ella.
Lejos
de constituir esta nota un lamento o una queja hacia todo lo que significa el
ordenamiento vehicular de una ciudad como B. A. me inspira el objetivo de
alertar a los interesados en seguir las indicaciones y cumplir las leyes.
Lamentablemente,
ante la noticia de que la Municipalidad ha comenzado la sanción punitoria de
los infractores a las velocidades estipuladas, y ante la llegada de eventuales
boletas de infracción perfectamente documentadas con hermosas imágenes
fotográficas, cumplo en poner en conocimiento de los visitantes de este sitio,
las condiciones en las que se halla un conductor que transita por dichas rutas.
El
objetivo es permitir que el conductor no se exponga a los accidentes que puedan
ocurrir por estar pensando en las benditas cámaras y la forma de evitarlas.
1)
Las cámaras no son pocas. Están en todos lados. Una vez que han sido
identificadas se encuentran en muchos lugares, pero especialmente en las
autopistas y avenidas de gran circulación.
2)
Las cámaras no tienen forma de cámara. Parecen una lamparita de iluminación.
Pero tienen unas lentes rotativas que permiten los grandes detalles.
Definitivamente son perfectas.
3)
El control no es por radar. Los sensores están debajo del pavimento, y al ser
presionados por las ruedas miden la velocidad (tal vez haciendo una integral
entre ambas ruedas) y cuando ésta es mayor a la permitida hacen accionar la
cámara.
4)
Siempre existen carteles que indican la velocidad permitida.
5)
Si alguien desea conducir adaptando su velocidad a la existencia de cámaras, el
peligro es enorme. En esas condiciones es mas peligroso rebajar bruscamente una
velocidad que ir ligero.
Por
lo tanto, recomiendo a los conductores que sigan la única forma de conducir:
cumpliendo las velocidades marcadas por los carteles. Es muy desagradable tener
que conducir mirando el cielo buscando cámaras ocultas, o evitando pisar
sensores. Cuando alguien llega a la curva de "Medalla Milagrosa" y se
entera que la Velocidad permitida es 80 Km/h, lo primero que hace es disminuir
la velocidad, y ello obliga a que el vehículo que viene detrás deba hacer lo
mismo. Si el conductor de ese vehículo se encuentra distraído buscando cámaras
ocultas, el peligro es enorme.
El
cambio de mentalidad ya se nota. Las grandes aglomeraciones de tránsito en las
autopistas parecen estar disminuyendo, ya que la masa vehicular se mueve toda a
la misma velocidad.
Un
consejo: conducir con alegría, disfrutando del paisaje de nuestra bella ciudad,
y siguiendo las indicaciones de los carteles. Con un poco de práctica sabremos
cuándo hay que ir a 100 y cuándo a 90, sin necesidad de tener que buscar las
cámaras. Pero hay que recordar que en los embudos de los peajes, la velocidad
máxima es 80; 60; y 40.
Para
ilustración del visitante, les exhibo estas imágenes que recibí por e-mail.
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