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TRABAJOS ORIGINALES Buenos Aires, Argentina |
Causas de Sangrado Genital
en la Infancia.
Monterrosa
Castro Alvaro (*)
INTRODUCCIÓN
La
Ginecología Pediatrica o Ginecología Infanto-juvenil, se encarga de estudiar
los diversos problemas que se presentan en el aparato genital, a estas edades
todavía usualmente inmaduro o en vías de maduración. Es cierto que muchos de
los conceptos y sugerencias que se adelantan en la Ginecología en general, son
aplicables a la población infantil, pero también es cierto que hay algunas
diferencias importancias (1,2,3).
La
infancia es considerado el periodo de vida comprendido desde el nacimiento hasta
los 11 años, edad en que se inicia la adolescencia. Además en la fase final de
la infancia se presentan los cambios corporales relacionados con la pubertad.
Cuando una niña presenta sangrado genital, es siempre pertinente considerar y
precisar con exactitud el sitio de origen (2). Debe siempre considerarse al
sangrado genital como sólo un síntoma y se debe establecer si es debido a una
lesión o traumatismo vulvo vaginal, si el origen es cervico - vaginal
o si proviene de descamación del tejido endometrial como
respuesta a influjos hormonales (1,3).
El
Médico, sea Ginecólogo, Pediatra o Medico General, debiese en gran medida
estar bien familiarizado con la anatomía genital de la niña, lo cual en muchas
circunstancias no es lo usual. La existencia de tabúes tradicionales
relacionados con cualquier valoración del sistema genital, suelen conllevar a
la falta de un correcto conocimiento sobre problemas Ginecológicos que se
pueden presentar en jóvenes (4,5). Es prudente recordar que la anatomía de los
genitales externos en la infancia es muy diferente a los de la mujer adulta. Al
instante del interrogatorio y de la valoración semiológica, la empatía entre
el examinador y la pequeña paciente es muy importante, se debe tener presente
que las niñas responden muy positivamente
a una persona amable y paciente (5). Es importante convencer a la menor de la
importancia que tiene la realización del examen y que en definitiva no será
para nada lastimada (5).
El
examen clínico en las niñas pequeñas se realiza en supino, con la posición
de rana, en la cual las rodillas están separadas y los pies juntos. El vestíbulo
vaginal y el himen se visualizan muy fácilmente con una suave tracción hacia
abajo y lateralmente de las almohadillas labiales (5). Otra posible posición es
recostar a la niña en el regazo de la madre, con las piernas separadas. En las
niñas mayores se puede realizarse el examen clínico en posición ginecológica,
con la madre auxiliando en la separación de las piernas. También pueden
examinarse en posición genu-pectoral, aunque muy frecuentemente las niñas
suelen no colaborar (5,6,7,8).
En
las niñas recién nacidas, debido a los estrógenos circulantes de origen
materno - placentario que recibieron in-utero, es frecuente encontrar labios
prominentes, epitelio vaginal de color rosado y abundante secreción mucosa
transparente (9). En la lactante, preescolar y prepúber, los labios tienen un
aspecto juvenil y el epitelio vaginal es delgado, rojo brillante y compuesto por
sólo una capa de células. En las niñas el himen puede ser anular, tabicado,
cribiforme o imperforado, y su
orificio debe valorarse detenidamente si se sospecha abuso sexual o antecedente
de traumatismo, teniendo siempre en cuenta que las mediciones pueden ser
diferentes, según la tracción ejercida sobre los labios mayores e incluso según
las posiciones en las cuales sea explorada (10,11).
La
vulva, el vestíbulo y el tercio inferior vaginal se evalúan por inspección, y
se pueden descubrir al ejercer presión hacia los lados y abajo, a cada lado del
periné. Si bien se requieren muy pocos instrumentos u accesorios, puede ser
importante contar con un medio para ampliar la zona, como una lupa por ejemplo
(5). Con el colposcópio se pueden evaluar los genitales externos de la niña.
Para casos muy concretos como sospecha de lesiones tumorales, ya que no debe ser
rutinario, para observar cuello y vagina son útiles los espejos nasales de
killian y el otoscópio sin auricular. Por medio de la vaginoscópia, tener
presente que el histeroscópio con irrigación puede ser de valor, también se
visualizan los dos tercios superiores de la vagina y el cervix (12).
Según el caso y la edad, la vaginoscopia debe realizarse bajo anestesia
general, no siendo parte sistemática de exploración ginecológica de la niña
(1,2,5,11). El examen bimanual rectal con un solo dedo permite la valoración de
los genitales internos. Es
importante recordar que el útero es más grande
en la recién nacida de lo que será en los cinco años siguientes. En estas
edades los ovarios suelen ser abdominales y cualquier aumento de tamaño se
evidenciará como una masa abdominal. La ecografía permite valorar con
precisión y sin invasión, los genitales internos, y se indicará según
el caso, después de la realización completa de la historia clínica
(2,12,13,14,15).
La
anamnesis y la exploración cuidadosa de los genitales, indicarán la causa del
sangrado, condición que siempre debe ponerse en evidencia (13,15). Sólo el
sangrado fisiológico de la recién nacida es normal. Todo sangrado en otro período
de seguro ameritará un estudio, llegar a diagnóstico preciso y potencialmente
una acción terapéutica (2,15).
SANGRADO
FISIOLOGICO DE LA RECIEN NACIDA
La
mayoría de las niñas recién nacidas tienen labios mayores inflamados y no es
raro que presenten laceraciones o manchados sanguinolentos, en especial si el
parto fue en presentación pelviana (16).
En
los primeros días de vida, los tejidos con receptores estrogénicos de la recién
nacida, continúan en gran medida siendo estimulados por los estrógenos
maternos que llegaron por la circulación placento - fetal (2,11). Es así como
las glándulas mamarias están duras y crecidas.
La secreción vaginal es abundante, ácida, rica en glucógeno, moco y células
epiteliales superficiales, la cual producida por las glándulas cervicales. Esta
secreción es la Leucorrea fisiológica de la recién nacida (3,9,11,13).
Después
del nacimiento, disminuye el tenor estrogénico y se produce sangrado genital
por deprivación, el cual se presenta en el 10% de las recién nacidas (11). El
sangrado se inicia entre los 4 y 7 días de nacida y dura de 3 a 5 días.
David Muram asevera que el sangrado es por desprendimiento del endometrio
estimulado, mientras que Duarte Contreras (11) basado en estudios de Fluhman
sentencia que el endometrio fetal presenta una mínima reacción a las hormonas
placentarias y lo que se degenera y descama es la mucosa cervical, donde se
presenta sangrado subepitelial por la deprivación estrogénica. El sangrado
suele ser una mancha rosada o marrón, intermitente o continua (2).
Al
estudiar con metilbencina la secreción genital normal de las recién nacidas,
se encuentran perdidas sanguíneas ocultas en el 60% de los casos. El sangrado
fisiológico de la recién nacida, por ser fisiológico y según los mecanismos
descritos, no amerita tratamiento y debería informarse a los padres de la
posibilidad de su presencia, para evitar la ansiedad y los temores (10,15). Si
el sangrado es abundante, o persistente por más de siete días, o aparece después
de los diez días de nacida, no debe considerarse como un sangrado fisiológico
y es importante estudiar para llegar a establecer una causa.
Margaret
Louise Dodds (16), retomando trabajos de Borglin y Selander (17),
recientemente ha señalado que muchas niñas al nacer tiene pólipos en
la mucosa del himen. Estos pólipos suelen ser redondeados, gruesos y en casos
protuberantes, pueden producir una discreta secreción o algo de manchado
sanguinolento, se resuelven de un período de pocas semanas y tienen una
frecuencia superior al 6%.
SANGRADO
DE ORIGEN VULVO-VAGINAL
Las
causas de sangrado genital en la infancia que tienen origen Vulvovaginal se
presentan en el cuadro Nº. 1
1.
PROLAPSO DE MUCOSA URETRAL. El
tercio distal de la uretra femenina es estrógeno - dependiente, por tanto los
estados hipoestrogénicos pueden jugar papel importante en la aparición del
prolapso de mucosa uretral. También existe una débil unión entre el músculo
liso longitudinal y el circular oblicuo de la uretra. Esta alteración es
bastante frecuente en las edades extremas de la vida, en la infancia y en la
Postmenopausia (2,18).
El
prolapso de mucosa uretral es común en niñas de cuatro a cinco años de edad,
mucho más frecuente en niñas de raza negra, siendo menos del 10% de los casos
en niñas de raza blanca (18). Se caracteriza fundamentalmente por una eversión
circunferencial parcial o total de la mucosa uretral através del orificio
uretral externo, con la formación de una masa vulvar hemorrágica, edematosa,
en ocaciones necrótica, que sangra fácilmente a la palpación y que es
particularmente dolorosa (19). La niña suele ser llevada a la consulta por
presentar sangrado o por la masa de aparición súbita, por dolor o ardor vulvar
o por la presencia de síntomas urinarios. El edema que se presenta en el meato
uretral puede generar dificultar para la micción e incluso para la deambulación,
no tolerando la niña la ropa interior. En circunstancias el tamaño de la lesión
puede llegar a ser tan grande que oculte completamente el meato uretral el
introito vaginal, dando la impresión de ser un tumor de origen vaginal. El
diagnóstico se realiza al identificar el orificio uretral en el centro de dicha
masa (16,18,20,21).
El
dolor nos permite diferenciarlo de las masas tumorales como el Sarcoma
Botrioide, el cual suele no ser doloroso. Debe realizarse diagnóstico
diferencial con Sarcoma Botrioide, Sarcoma Vesical, Ureterocele prolapsado, Pólipos
genitales y Condilomas Acuminados, lesiones éstas últimas que debido a la
multiplicidad de casos de abuso sexual o prostitución en la infancia, se ven
con relativa frecuencia (3,9,18).
Si
el prolapso de la mucosa uretral es pequeño y no hay trastornos de la micción,
el tratamiento se realizará con la aplicación de calor local, la realización
de baños de asiento, la administración de Antiinflamatorios No Esteroides
(AINES) y con la aplicación de estrógenos tópicos, dos a tres veces al día
por dos a cuatro semana, se presentará regresión de la lesión en pocos días.
En aquellos casos en que las lesiones son grandes o necróticas se puede llegar
a requerir manejo hospitalario para la incisión del epitelio prolapsado,
realizando extirpación quirúrgica del tejido y sutura de los bordes de la
mucosa. El uso de antibioticoterapia será importante si se presenta infección
sobre agregada y el manejo con sonda de folley puede llegar a ser necesaria por
algunos días (2,11,15,16,19,20,21).
2.
SARCOMA BOTRIOIDE.
Es una lesión tumoral maligna también denominada Tumor Mesonéfrico Mixto o
Carcinoma Embrionario de la Vagina (2). Es un tumor maligno que con gran
frecuencia puede ser congénito. En más del 80% de los casos se presenta en
menores de cuatro años de edad. El tumor se origina en los tejidos submucosos,
de forma multicéntrica y se disemina rápidamente por debajo del epitelio
vaginal intacto. A medida que la lesión crece de tamaño es envuelta por
epitelio vaginal normal, y cuando éste epitelio se erosiona y necrosa, se
produce el sangrado (3,9,22).
La
forma congénita del tumor suele comenzar en la porción inferior de la vagina,
mientras que en niñas mayores suele comenzar en la porción superior de la
vagina o en el cuello uterino. Se manifiesta por una secreción
sanguino-purulenta indolora persistente por genitales, acompañada de continuos
o frecuentes episodios de sangrado. Como el tumor es de rápido crecimiento,
puede llegar a llenar la cavidad vaginal, para luego salir al exterior, siendo
frecuente que oblitere el introito vaginal. El Sarcoma Botrioide es de
apariencia polipoide o en racimos de uvas (15).
El
sangrado genital persistente en una niña, sangrado que va en aumento, debe
hacer sospechar la posibilidad de Sarcoma botrioide. Con ayuda del vaginoscopio
debe observarse la cavidad vaginal para intentar descubrir lesiones en racimos
de uvas, si el introito se encuentra libre. Si las lesiones polipoides salen al
exterior el diagnóstico es más fácil. Debe
en todas las situaciones realizarse biopsia de la lesión para confirmar el
diagnóstico (22).
Quimioterapia
combinada, que incluye Vincristina, Actinomicina y ciclofosfamida son esquemas
que se utilizan. La histerectomía
radical con vaginectomia, con conservación ovárica, se indican si las lesiones
son resecables. También la radioterapia puede ser una alternativa a considerar.
El Sarcoma Botrioide es una patología maligna de muy mal pronostico, que debe
ser manejada por un Departamento de Oncología bien estructurado (2,13,14).
3.
VULVOVAGINITIS.
Es el problema ginecológico más frecuente en la infancia, siendo motivo de
consulta en el 85% de los casos de Ginecología Pediátrica y muy frecuente
consulta a Médicos Generales, Médicos Familiares y Pediatras (2,11,23,24,25).
Es muy probable que se consulte al Ginecólogo en los casos en que las menores
no responden al tratamiento
La
Vulvovaginitis es una inflamación aguda de los labios, del introito vulvar y de
los tejidos vaginales (23), con presencia de sangrado o secreción que no es
atribuible a un traumatismo previo o a deprivación estrogénica.
Existen
factores anatómicos y fisiológicos que suelen predisponer a las niñas a
presentar Vulvovaginitis: 1º Epitelio vaginal fino, delgado, atrófico, sin
glucógeno. 2º pH Vaginal neutro. 3º
Ausencia de bacilos de Döberlein. 4º Proximidad de la vagina al ano sin labios
gruesos ni vello protector (23,24). Igualmente existe una diversidad de
costumbres y hábitos que también predisponen a la Vulvovaginitis en las niñas:
1º Higiene deficiente perineal y/o vulvar. 2º Limpieza anal de la parte
posterior a la anterior con la consiguiente contaminación vaginal de heces. 3º
Rascado del Perineo con manos sucias. 4º No uso de interiores o pantalones,
sobre todo en los estratos deprimidos. 5º Uso y sobre todo incorrecto uso de
jabones irritantes. 6º Humedad
persistente en los pantalones, especialmente orina, agua de piscinas, agua de
mar, etc. 7º El juego y permanencia en zonas de escaso aseo (23,24).
Es
prioritaria una historia clínica completa (2,3,5). Se debe cuidadosamente
precisar la cantidad, características y duración del flujo.
Indagar sobre el aseo perineal. Se debe establecer quién supervisa la
higiene de la niña y cómo realizan la limpieza anal. Se debe interrogar sobre
uso de medicamentos, cremas vaginales y sobre todo antibióticos. Es valioso
establecer la frecuencia con la cual utiliza baños espumosos o de burbujas en
tinas, polvos, jabones y lociones. Debe evaluarse la presencia de infecciones
respiratorias, urinarias o infecto-contagiosas recientes, e interrogar sobre e infestaciones parasitarias o cuadros alérgicos. Se debe
preguntar a los padres si hay sospecha de abuso sexual (3,9,14,24,26).
Según
su etiología, la Vulvovaginitis en la infancia, suele clasificarse en dos
grandes grupos: inespecífica y
Específica.
(A)
Inespecífica. Este tipo de Vulvovaginitis es debida
fundamentalmente a infección polimicrobiana, generada por alteración del
ecosistema vaginal (27). Usualmente la flora bacteriana es mixta, sin predominio
de gérmenes, estando presentes estafilococos,
streptococos, difteroides y coliformes. Es la causa más frecuente del
Vulvovaginitis en la infancia y la falta de higiene o la presencia de cuerpos
extraños, son los mecanismos desencadenantes (23). Una causa frecuente de
Vulvovaginitis Inespecífica es la producida por la orina, en la cual la orina
entra a la cavidad vaginal causando irritación local, vulvar y vaginal, presentándose
posteriormente la secreción acuosa genital (24,25,27).
(B)
Especifica. La Vulvovaginitis especifica es
producida por agentes patógenos
definidos que pueden ser perfectamente identificados (28). En las niñas son muy
poco frecuentes las infecciones por Candida Albicans, pero cuando se presentan,
los signos y síntomas son semejantes a los que se encuentran en mujeres adultas
y el manejo comprende el uso de preparados antimicoticos. Como norma general,
ante episodios repetitivos e inexplicados de infecciones por hongos, las niñas
deberán ser evaluadas para descartar diabetes o deficiencias en la función
inmunitarias (23,24). La Tricomoniasis suele ser transmitida por contacto sexual
y por tanto se puede encontrar en niñas que tienen actividad coital o que son víctimas
de abuso sexual. La secreción es de un olor característico, de coloración
verdosa y se trata con la administración de Metroniodazol 15 mgs/kg/día
durante 7 a 10 días (26). La Neisseria Gonorrheae suele encontrase en el 20% de
las niñas que han sido víctimas de abuso sexual, y la Chlamydea Trichomatis se
aísla en el 13% de niñas violadas (23), y deben realizarse los esquemas específicos
de manejo. La frecuencia del Condiloma Acuminado, entre la población se
Pediatrica se ha incrementado de manera alarmante (29,30,31). Si bien el virus
del papiloma humano puede ser transmitido por la madre infectada durante el paso
del producto por el canal del parto, puede también producirse inoculación
viral a partir de verrugas cutáneas que posean las personas que cuidan las niñas
o como producto de relaciones coitales (29,30,31).
En
los cuadros de Vulvovaginitis, la secreción vaginal que humedece los genitales
y/o que mancha la ropa interior, el prurito, el olor desagradable, el dolor o el
sangrado, obligan a que la niña sea llevada a la consulta (24). En las niñas más
pequeñas la única sintomatología puede ser llanto al parecer sin motivos,
llanto al orinar o rascado persistente de la región genital. La secreción
vaginal puede ser mínima o abundante, la cual irrita la vulva y el rascado
continuo hace sangra la zona vulvar. El
sangrado también suele ser mínimo.
La inspección de los genitales, permite observar zonas enrojecidas,
edematizadas y con huellas de rascado. El estudio de las secreciones se realiza
con el frotis en fresco y con la coloración de Gram, los cultivos para hongos o
bacterias, se pueden tomar en consideración según los casos y circunstancias
relacionadas. De acuerdo con los datos tomados en la historia, puede ser de gran
ayuda buscar parásitos o sus huevecillos, como los de oxiuros, en la zona
perineal. Si existe secreción vaginal manifiesta o hemorrágica o persistente a
pesar de múltiples tratamientos, se realizará vaginoscopia en búsqueda de
cuerpos extraños o lesión local (3,13,14).
Antes
de instalar algún esquema terapéutico se debe identificar la causa de la
Vulvovaginitis (23). El éxito del manejo de la entidad depende de la aplicación
de unos conceptos básicos sobre higiene. La educación que se brindará a la
madre o acudiente y a la niña son importantes. En general se recomienda: 1º
Buena higiene de la zona genital. 2º Limpieza anal antero-posterior utilizando
papel higiénico blanco y suave. 3º Mantener limpias las manos de la niña y
evitar el rascado. 4º Lavar el área
genital con agua post defecación. 5º Realizar secado por contacto sin refregar
el área genital. 6º No aplicar
talcos medicados. 7º No utilizar
interiores de nylon, lycra, ni ropa ajustada.
8º No permanecer con ropas húmedas. 9º Evitar el calor y la humedad
persistente con baños sistemáticos e higiene adecuada (2,24,25). Cuadro Nº 2
.
Si
la vulvo vaginitis es inespecifica se puede utilizar, además de las medidas
descritas, baños de asiento con solución Burrow (Domeboro por ejemplo) y
realizar cambios frecuentes de ropa interior, la cual debe ser de algodón. En
muchas circunstancia es de valor aplicar nitrofurazona tópica por una semana, o
puede ser indispensable por vía oral administrar antibióticos de espectro
ampliado, tipo amoxicilina, por siete días.
Si la lesión es extensa se puede aplicar crema estrogénica por una
semana para estimular la cicatrización de los tejidos.
No hay necesidad de prescribir cremas intravaginales. La Vulvovaginitis
por oxiuros es cuadro raro, pero frecuente entre preescolares y escolares. Los
oxiuros se tratan con Albendazol, 400 mgs dosis única. La candidiásis vaginal
se presenta generalmente si hay factores predisponentes: diabetes,
antibioticoterapia o dermatítis del pañal. La Nistatina, el Clotrimazol y las
demás sustancias afines aplicadas localmente son eficaces. En muchas ocasiones
se hace impresindible asociarlas al Ketoconazol oral a 3 mgs/kg/día, sobre todo
cuando los cuadros son recidivantes (8,9,10,23,27).
Cuando
en la infancia se diagnostican Vulvovaginitis por Neisseria Gonorrae y
Condilomatosis genital, estos cuadros infecciosos puede ser indicadoras de abuso
sexual, actividad coital o de
dedicación a la Prostitución infantil (26). La primera de estas entidades se
maneja con penicilina y en la segunda, cada vez más frecuente, las lesiones
papilomatosas e hiperqueratosicas son tratadas por fulguración (29,30,31).
4.
CUERPO EXTRAÑO INTRAVAGINAL.
Blake (3) asevera que la mayor parte de los cuerpos extraños no son
colocados deliberadamente, sino que ingresan a la vagina durante los juegos o al
momento de la higiene. Los más
comunes son fragmentos de papel higiénico, ganchos para el pelo, nodrizas,
alfileres, pedazos de lápiz o partes pequeñas de juguetes.
Los cuerpos extraños pueden lesionar la mucosa vaginal y llegar a
producir sangrado genital. Después de varios días de estar colocados en la
vagina, suelen producir un flujo abundante, de coloración oscura, verdosa o
purulenta y de olor fétido, lo cual es producto de una reacción inflamatoria
intensa. Los objetos con el tiempo pueden llegar a estar cubiertos por tejido de
granulación. Si son firmes pueden palparse por el tacto rectal y los metálicos
observarse a los rayos X. La vaginoscopia permite la observación y la extracción.
En la gran mayoría de circunstancia se realizará además el tratamiento a la
vaginitis concomitante (2,11,23,24).
5.
TRAUMATISMOS. En la infancia son
bastante frecuentes los traumatismos no penetrantes de la vulva, los cuales casi
siempre se suceden por caídas a horcajadas - produciéndose lesiones vulvares
en silla de montar -, con la
formación de hematomas vulvares o paravaginales, ya que la zona perineal es
rica en vascularización, con disposición laxa de las estructuras vasculares.
Se debe tener presente que la ruptura de estos vasos sanguíneos pueden producir
sangrado profuso. Los hematomas pequeños o estables se pueden tratar con hielo
local, analgésicos y vigilancia. Los grandes o que aquellos pequeños que van
aumentando de tamaño, deben ser drenados quirúrgicamente, realizando
hemostasia con puntos de sutura o compresión.
Se aplican antibióticos profilácticos y si hay obstrucción uretral se
colocará sonda vesical. La realización de radiografía de pelvis puede ser
necesaria. A consecuencia de la caída sobre un objeto punzante, se puede
lesionar el cuerpo perineal o la vagina. Siempre debe valorarse la integridad
vesical, definirse el compromiso vaginal, establecerse la posible extensión con
desgarro de la base del ligamento ancho, la formación de hematoma
intraabdominal y la posibilidad de compromiso intestinal o retroperitoneal. Se
necesita siempre una correcta valoración para indicar la necesidad de laparotomía.
Se debe en todo momento tener presente que la magnitud del sangrado por
genitales externos no reflejará el grado del compromiso (2,32).
Diversos
traumatismos pueden ser causados por masturbación, rascado o intento de
introducir objetos en la vagina. Los traumatismos también pueden ser debidos a
abuso sexual. El tratamiento se realizará lavando las lesiones, aplicando las
suturas necesarias, administrando antibioticoterapia de espectro ampliado,
cobertura adecuada y vigilancia para evitar enfermedades de transmisión sexual
(26).
6. CONGLUTINACION LABIAL.
La conglutinación labial o adherencia de los labios es frecuente en
las niñas no estrogenizadas, relacionada además con irritación de la piel
debida a higiene deficiente. Los labios menores suelen adherirse en la línea
media, ocultando el introito vaginal, llegándose incluso hasta dejar sólo un
pequeño orificio por el cual sale la orina. La observación cuidadosa de los
genitales externos permite realizar el diagnóstico correcto. Debe realizarse
diagnóstico diferencial con la ausencia congénita de vagina, con el himen
imperforado y con los genitales ambiguos (2,11,16).
La
conglutinación labial suele ser asintomática mientras la niña pueda orinar.
La irritación puede producir flujo sanguinolento y prurito que obligan a
la consulta. Los labios menores serán separados suavemente traccionando hacia
los lados, permitiendo observar una zona pálida e irritada. Se recomendará la
aplicación de estrógenos tópicos por dos semanas. Se realizará un programa
cuidadoso de aseo genital, previniendo especialmente la dermatítis por el pañal. Finalizada la estrógenoterapia local, se aplicarán cremas
humectantes o vaselina por otras semana para evitar las recurrencias (16).
6.
DERMATOPATIAS VULVARES. La dermatítis
del pañal es un trastorno muy común y de curso benigno, caracterizado por
lesiones eritematosas con papulas y escoriaciones (11,16,24). Se han propuesto
como explicaciones posibles al amoníaco, producido por la actividad bacteriana
de la orina, a la maceración producto de la humedad constante, a la actividad
de la flora bacteriana de la piel y a irritación desencadenada por los
excrementos. En la gran mayoría de los casos bastará con cambiar
frecuentemente el pañal, secar con cuidado la piel y aplicar una crema
humectante o un líquido antiácido. Debe
tenerse presente que vulvitis y vaginítis pueden ser manifestaciones locales de
patologías sistémicas como psoriasis, o ser debidas a enfermedades
infecto-contagiosas como: Varicela, Sarampión, Escarlatina. Son frecuentes la
dermatítis atópica y la dermatítis Seborreica. El Liquen Esclero-atrofico, se
caracteriza por piel vulvar y anal descoloridas y a menudo con un patrón en
reloj de arena. Es posible que se afecte total o parcialmente la vulva. La fiel
es débil, con fragilidad capilar por lo que son comunes las equimosis y
los episodios de sangrado. Es frecuente que la consulta sea por presentar la niña
prurito, moretones o sangrado vulvar. No existe un tratamiento definitivo, se
han utilizado los corticoides tópicos de baja potencia y la testosterona tópica
(16,33).
SANGRADO
DE ORIGEN ENDOMETRIAL
El
sangrado genital de origen endometrial es debido al desprendimiento de las capas
funcionales endometriales, y en las niñas es usualmente causado por precocidad
sexual. Bajo el término de precocidad sexual, identificamos a la aparición de
cualquiera de los caracteres sexuales secundarios, ante de los 8 años de edad,
o al establecimiento de la menarquia antes de los 10 años de edad. Las
clasificación de las alteraciones que causan desprendimiento del tejido
endometrial en las niñas se enuncia en el cuadro Nº 3 (2,3,11,15,34).
1.
MENARQUIA PREMATURA. Es el
establecimiento del sangrado cíclico menstrual de características normales,
antes de los 10 años de edad, sin la aparición de los otros caracteres
sexuales secundarios. Se desconoce la causa por la cual se establece el inicio
de los despeños menstruales, pero se cree que es debida a una mayor y
progresiva sensibilidad del tejido endometrial a bajos estímulos estrogénicos.
No hay respuesta de la FSH ni de la LH al estímulo exógeno con GnRH, prueba
que define el diagnóstico. Es característica que los sangrados suelen poseer
un comportamiento cíclico y no se amerita realizar tratamiento alguno (2,34).
2.
EXPOSICION A ESTRÓGENOS
EXOGENOS. La administración o ingesta deliberada o accidental de estrógenos exógenos,
puede conllevar a un desarrollo sexual temprano completo, es decir, menarquia,
telarquia e incluso pubarquia, estando el eje Hipotálamo - Hipófisis - Ovario
inmaduro. Las niñas pueden auto suministrase estrógenos al imitar el uso
rutinario de preparados farmacéuticos, tabletas o cremas, que realicen sus
familiares. Se presentan entonces episodios de sangrado genital asociado al
establecimiento de los caracteres sexuales. Se deberá inmediatamente definir
diagnostico diferencial con los tumores productores de estrógenos endógenos.
Descartados ellos y comprobada la administración exógena, prontamente debe
suspenderse su aplicación y ejercerse medidas que conlleven a prevenir en un
futuro la administración de dichas sustancias
(2,11).
3.
PRODUCCION ENDOGENA DE
ESTROGENOS. La producción endógena de estrógenos, también produce desarrollo
sexual completo, estando todavía el eje Hipotálamo - Hipófisis - ovario en
condición de inmadurez. Los quistes ováricos funcionales se pueden formar in
útero, hacerse en ocasiones persistentes los cuatro o cinco primeros meses de
vida, y siendo muy común la regresión espontánea. No obstante algunos de
estos quistes pueden llegar a ser productores de altos tenores estrogénicos,
llevando a la presencia de cuadros de feminización y al desencadenamiento de
sangrado genital. Si los quistes
persisten, si son de gran tamaño o causan feminización deben ser
aspirados bajo ecografía o ser extirpados. Los tumores de las células de la
granulosa son el 2% de las neoplasias ováricas, son unos grandes productores de
estrógenos y capaces de producir pronta feminización aunque sea de pequeño
tamaño. Los tumores de células de la granulosa producen rápidamente metástasis
a cavidad pélvica y abdominal. En niñas de poca edad causan desarrollo sexual
temprano completo y en niñas mayores generan episodios severos de sangrado
uterino anormal con hiperplasia del endometrio. Se debe tener presente que el
ovario puede crecer en tamaño, sufriendo torsión o ruptura. Estos tumores
deben ser estudiados, clasificados y manejados según los criterios de manejo de
los tumores de ovario. Los tumores extragonadales, como los adenomas de
suprarrenales, pueden producir también estrógenos llevando a la feminización
y al sangrado genital (2,22,35,36).
4.
PUBERTAD PRECOZ.
El desarrollo normal de los caracteres sexuales secundarios se presenta
habitualmente entre los once y los catorce años de edad. La pubertad precoz es
la aparición en orden de todos los caracteres sexuales secundarios, incluyendo
la menarquia, antes de los ocho años de edad, debida a la maduración del eje
Hipotálamo - Hipófisis - Ovario, dándose un desarrollo sexual completo y
normal. La niña presenta sangrado genital irregular, continuo o cíclico. Hay
desarrollo mamario, vello Púbico, frotis vaginal estrogénico y se ha llegado a
demostrar la existencia de ovulación. La pubertad precoz puede ser: Idiopática
o constitucional, Neurogénica y el Síndrome de McCune-Albright (2,3435).
En
la pubertad precoz idiopática o constitucional no se encuentra lesión que
cause el desencadenamiento precoz del desarrollo sexual. Esta variante
constituye el 90% de los casos conocidos. Se confirma con la prueba de la GnRH,
en la cual es positiva la respuesta de la FSH y LH al administrar el Factor
Liberador de las Gonadotropinas. Se ha utilizado la Ciproterona, la
Medroxi-Progesterona y recientemente los Análogos de la GnRH, para realizar
tratamiento farmacológico y frenar el desarrollo y establecimiento de los
caracteres sexuales secundarios.
En
la pubertad precoz neurogénica, la maduración del eje puede ser secundaria a
lesiones inflamatorias, como secuelas de meningitis, encefalitis epidémica o
sarampinosa, debida a tumores cerebrales o a malformaciones congénitas
del Sistema Nervioso Central. El desarrollo sexual temprano suele ser isosexual
y similar a la pubertad precoz idiopática. La tomografía y la resonancia
nuclear magnética son de valor para la evaluación, clasificación y definición
del manejo.
El
Síndrome de McCune-Albright está constituido por la coexistencia de displasia
poli-ostótica fibrosa, hiperpigmentación cutánea irregular y el desarrollo
sexual precoz. Este síndrome es de etiología desconocida y el desarrollo
sexual suele producirse mucho más temprano que en la pubertad precoz idiopática.
El primer síntoma suele ser la presencia de sangrado genital, el cual se hace
persistente e irregular. Una de las características clínicas importantes a
tener presente, es que no se siguen los patrones normales del desarrollo de la
pubertad. Las niñas tienen una lesión dérmica, la cual es una mancha color
café con leche, unilateral e irregular, usualmente congénita o de aparición
tardía. Las lesiones óseas son múltiples y se pueden presentar en todo el
esqueleto, son observables a los rayos X, y son zonas en que son muy frecuentes
las fractura. A largo plazo las niñas suelen quedar de menor talla y en la vida
adulta pueden tener anormalidad menstruales e Infertilidad (2,3, 34,35,36).
CONCLUSION
Para una correcta valoración de la niñas que presentan sangrado genital, se amerita poseer unos sólidos conocimientos de embriología, tener identificados los patrones de crecimiento y desarrollo que se generan de la infancia, conocer e identificar los cambios que están directamente relacionados con la pubertad y recordar con visión clara los aspectos anatómicos. El sangrado genital en la infancia es básicamente un síntoma, una manifestación clínica que siempre va a requerir un interrogatorio detallado, un examen físico cuidadoso, un diagnostico etiológico preciso y una recomendación terapéutica adecuada.
|
MEDIDAS GENERALES PARA PREVENIR EPISODIOS DE VULVOVAGINITIS EN LA
INFANCIA.
·
Buena higiene de la zona genital. ·
Limpieza anal antero - posterior utilizando papel
higiénico Blanco y suave. ·
Mantener limpias
las manos de la niña y evitar el rascado. ·
Lavar el área
genital con agua post defecación. ·
Lavar el área
genital con agua post micción. ·
Realizar secado
por contacto sin refregar el área genital. ·
No aplicar talcos
medicados en el área perineal. ·
Evitar el uso de
ropa interior de nylon o lycra, Y el uso de prendas muy ajustada. ·
Evitar la
permanencia de ropas húmedas. ·
Evitar el calor y
la humedad persistente, recurriendo a los baños
sistemáticos y la higiene continua y adecuada.
|
|
CUADRO Nº 3 CAUSAS
DE SANGRADO GENITAL EN
LA INFANCIA. SANGRADO
DE ORIGEN ENDOMETRIAL
************************************* 1.
Desarrollo sexual temprano. Forma incompleta:
MENARQUIA PREMATURA. 2.
Desarrollo sexual temprano.
Forma completa: (A) Con
inmadurez del eje hipotálamo - Hipófisis - ovario.
EXPOSICION A ESTRÓGENOS EXOGENOS.
PRODUCCION ENDOGENA DE ESTRÓGENOS (B) Con
madurez del eje hipotálamo - Hipófisis - ovario.
PUBERTAD PRECOZ IDIOPATICA.
PUBERTAS PRECOZ NEUROGENICA.
SINDROME DE MC-CUNE ALBRIGHT. |
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(*) Profesor titular.
Departamento de Ginecología y Obstetricia.
Facultad de Medicina.
Universidad de Cartagena. Colombia.
infertil@cartagena.cetcol.net.co
Correspondencia:
Edificio City Bank. Oficina 6-A.
Teléfono: (095)6642211
Cartagena. Colombia.