TRABAJOS ORIGINALES

Buenos Aires, Argentina

MONOGRAFIA

INFORMACION SOBRE LA SOJA EN MEDICINA.

Nombre Científico: Glycine soja Siebold y Zucc. (Glycine max L.) (Soja hispida Moench).

Nombres Populares: soja, soya, soja (Port, Fr), soya (Ingl), soia (Ital), sojabohne (Alem).

Familia: Papilonáceas (Fabáceas).

Descripción Botánica: Se trata de una planta herbácea anual, con tallos rastreros o erectos de hasta 150 cm de altura, provista de pequeños pelos rojizos; hojas ovales, compuestas, tripinadas y pilosas; flores papilonáceas, blanco-amarillentas o azul- violáceas, de pequeño tamaño, agrupadas en inflorescencias axilares. El fruto es una vaina arqueada vellosa con 2-6 semillas subglobosas en su interior, de color variable entre blanco-amarillentas y castañas, de forma circular y lisa.

Hábitat: La soja es proveniente de Asia, especialmente de China y extremo oriente. Crece en las zonas templadas del planeta, siendo el cultivo de esta leguminosa muy extenso y cosmopolita, base de la alimentación de muchas poblaciones asiáticas.

Parte Utilizada: Semillas.

Historia: Especie ampliamente cultivada en Oriente desde tiempos inmemoriales, siendo empleada principalmente con fines alimenticios. La ingesta de germinados de soja data de la época de la construcción de la muralla China (2939 a.C.), siendo empleada como alimento de emergencia para largos viajes o expediciones, o para suplir la escasez de algunos productos en determinadas estaciones del año. Recién en el siglo XVIII es introducida en Europa y en América. Últimamente se ha relacionada su consumo con la baja incidencia de algunos tumores como así también con aquellos trastornos relacionados con la menopausia.

Principios Activos:

Isoflavonas (fitoestrógenos): dadzeina, genisteína. Las podemos encontrar tanto en la harina, germen, tofú o leche de soja. Un gramo de semillas de soja contienen alrededor de 2-3 miligramos de isoflavonas. Se trata de fenoles heterocíclicos con una fórmula estructural similar o próxima a la del estradiol.

Proteínas (35-50%): glicina y caseína principalmente. Ciertas formas tradicionales de fermentación de la soja como el tempeh en Indonesia, aumentan el valor biológico proteico.

Carbohidratos (15-35%): holósidos, pentosanos y galactosanos.

Otros: lípidos (15-20%), fosfolípidos (lecitina 1-5%), esteroles (sitosterol, estigmasterol), pigmentos carotenoides y antociánicos, enzimas (amilasa, proteasa, ureasa), vitaminas (B, D, E), saponósidos esteroideos, inositol-hexafosfato (IP6), fibra (en los brotes especialmente), etc.

 

  genisteína dadzeína

Aspectos Nutricionales: Por cada 100 g de brotes de soja se obtienen: 59 calorías; 5,3 g (carbohidratos); 6,2 g (proteínas); 1,4 g (grasas); 1,8 g (fibra); 30 mg (sodio); 42 mg (calcio); 0,9 mg (hierro); 58 mg (fósforo); 218 mg (potasio); 80 UI (provitamina A); 0,19 mg (vitamina B1); 0,15 mg (vitamina B2); 16 mg (vitamina C).

· El aceite de soja (fuente de lecitina) se obtiene por expresión de las semillas (el rendimiento raramente excede el 10%), conteniendo una mezcla de glicéridos de ácidos poliinsaturados: linoleico, oleico y linolénico (86%) y saturados: palmítico y esteárico (14%). En general es hidrogenado químicamente para reducir su tenor en ácido linolénico, lo que facilita su conservación.

· La leche de soja (obtenida por filtrado de las semillas) no cuenta con la cantidad de proteínas que tiene la leche de vaca.

· En cambio la harina de soja contiene un 50% de proteínas, lo cual es empleado para enriquecer proteicamente otras harinas de cereales.

· La lecitina de soja es un complejo de fosfolípidos obtenidos de la semilla de soja, conformada básicamente por fosfatidil-colina, fosfatidil-etanolamina y fosfatidil-inositol.

· El producto indonesio tempeh se obtiene por fermentación de la soja a través del hongo Rhizopus oryzae, lo cual proporciona altos contenidos en proteínas, hierro y vitamina B12.

· Finalmente los germinados o botes de soja presentan mayores niveles de vitamina C y mayor biodisponibilidad de minerales (hierro principalmente), proteínas e hidratos de carbono. El proceso de hidratación al cual es sometido genera un 95% de humedad que facilita esa mayor biodisponibilidad.

Acciones Farmacológicas: La presencia de fitoestrógenos en varias especies han motivado su estudio y su relación con la prevención de cuadros relacionados con la menopausia y con la aparición de algunos tumores. Asimismo se han evidenciado algunos beneficios en determinados cuadros metabólicos, lo cual hace que dividamos sus acciones farmacológicas en varias partes:

Actividad Hormonal: Entre las plantas más estudiadas con actividad hormonal destacan, aparte de la soja, el agnocasto (Vitex agnus castus), el Trifolium subterraneum (contiene genisteína), Trifolium pratense (contiene daidzeina, genisteína y formononetina) y la Cimicifuga racemosa, cuyo principio activo más importante es la formononetina (precursor de la genisteína). Estadísticamente las poblaciones asiáticas que consumen grandes cantidades de soja y derivados en su dieta diaria presentan menopausias más tardías que las poblaciones occidentales, lo cual se asoció a la presencia de las isoflavonas (Adlercreutz A., 1992; Harding C. et al., 1996; Wu A. et al., 1996).

Los fitoestrógenos de la soja han demostrado afinidad por los mismos receptores para los estrógenos de tipo II o B, realizando su actividad de manera, competitiva y reversible, aun sin tener una estructura químicamente esteroidal (Miksicek A. et al.,1993; Arnold S. et al., 1996; Martin M. et al., 1996). De esta manera presentan una acción estrogénica suave (muchísmo menos potente que el estradiol) a la vez que interfieren con el acople del estradiol a su receptor (Cassidy A. et al., 1994; Paech K. et al., 1997). En lo que respecta al ciclo menstrual, las isoflavonas han demostrado clínicamente incrementar la duración de la fase folicular, al mismo tiempo que retrasan el pico de progesterona (Eden J. et al., 1996).

En la etapa menopáusica han demostrado atenuar los síntomas asociados y disminuir los sofocos o hot flushes, de acuerdo con trabajos clínicos a doble ciego versus placebo (Murkies A. et al., 1995; Harding C. et al., 1996; Albertazzi P. et al., 1998). Su empleo como alternativa a la terapia hormonal (debido a los riesgos que la misma conlleva) y su uso como antiestrógeno (de manera similar al tamoxifeno) ha sido planteada por algunos investigadores (Holt S., 1997). Esta doble actividad (estrogénica-antiestrogénica) pueda provocar curiosamente el descenso de los niveles plasmáticos de estrógenos. La actividad estrogénica de las isoflavonas es débil, siendo su producto de trasformación equol de mayor actividad.

Actividad Antitumoral: Estadísticamente se ha observado que las dietas orientales presentaban menores tasas de incidencia de tumores (mama, próstata, colon, ovarios, endometrio) que las de origen occidental, y en ello tendría mucho que ver el consumo de soja (Messina M. et al., 1994; Ingram D. et al., 1997). La cantidad de isoflavonas que consumen los pueblos asiáticos en su dieta diaria es de 45 mg/día de promedio, contra los 5 mg/día de una dieta prototipo occidental (Potter J. and Hutchinson F., 1997). La doble actividad estrogénica-antiestrogénica permite obtener los beneficios de la terapia de sustitución hormonal a la vez que ejerce una actividad protectora contra el efecto negativo de dichas sustancias (Bundred N. et al., 1996).

Por su parte la administración de genisteína en ratas ha demostrado reducir las lesiones precancerosas de colon de manera significativa (Bennink M. et al., 1996).En modelos animales la genisteína ha evidenciado inhibir significativamente la generación de protooncogenes inducidos por TPA (Wei H. et al., 1995) a la vez que evidenció inhibición de la angiogénesis (Fotsis T. et al., 1993).

El producto de transformación de isoflavonas conocido como equol demostró tener varias acciones. Por un lado induce la secreción endometrial de prostaglandinas PGF 2a, al igual que lo hace el estradiol; y por otra parte evidenció una actividad anti-aromatasa demostrada en varios trabajos (Adlercreutz H. et al., 1993; Trévoux R., 1996). Asimismo actúa sobre la enzima 17-beta-HO-dehidrogenasa, reduciendo la conversión de estrona en estradiol (Makela S. et al., 1995).

En modelos experimentales de cultivos de células cancerosas de mama MCF-7, la genisteína produjo una inhibición dosis-dependiente de la fase G2/M a las 24 horas de incubación. A las 72 horas la citometría de flujo demostró una disminución del ADN y una fragmentación nuclear característica de los fenómenos de apoptosis (Pagliacci M. et al., 1994).

El inositol hexafosfato (conocido con la sigla IP6) que está presente en el arroz, soja, sésamo y algunos cereales, ha demostrado inhibir el crecimiento de algunas líneas celulares tumorales en ratas. Un trabajo estadístico efectuado sobre 7999 hombres hawaianos consumidores de granos de soja a lo largo de 18-21 años evidenció una disminución del riesgo de padecer cáncer de próstata (Messina M. et al., 1994).

Actividad Metabólica: Es sabido que durante la menopausia, la osteoporosis constituye un factor de riesgo de primer orden en esta etapa de la vida. Varios estudios clínicos han demostrado la eficacia de la suplementación con isoflavonas de la soja dentro de este contexto (Arjmandi et al., 1996). Asimismo, estudios in vivo e in vitro han demostrado en ratas ovariectomizadas una disminución en la pérdida mineral ósea tras la administración de genisteína. Dichos estudios demostraron un aumento de la actividad osteoblástica y una disminución de la osteoclástica (Anderson J. et al., 1996; Fanty O. et al., 1996). Estudios comparativos con Premarinâ demostraron una eficacia similar (Knight D. and Eden J., 1995).

Numerosos trabajos evidenciaron desde hace muchos años los beneficios del consumo de leguminosas, reduciendo el aumento agudo de la glucemia en diabéticos merced a la presencia de carbohidratos de digestión lenta o liberación sostenida (Jenkins D. et al., 1984; Olguín M. et al., 1995). Por otra parte, las isoflavonas de la soja han demostrado disminuir el LDL-colesterol y elevar el HDL-colesterol en casos de hipercolesterolemia en mujeres menopáusicas (Anderson J. et al., 1995; Potter S. et al., 1996), en hombres (Nilausen K. and Meinertz H., 1996; Kurowska E. et al., 1996) y niños (Widhalm K., 1996).

De igual modo la lecitina de soja ha demostrado favorecer el trasporte de colesterol sanguíneo y su metabolismo, reduciendo así el riesgo de acumulación en las paredes de las arterias (Wojcicki T. et al., 1995). Su aporte es muy útil para la conformación de las membranas celulares, en especial en cerebro, corazón, riñones, médula ósea e hígado.

Otras: Una pasta especial elaborada con fosfolípidos de la soja demostró ser activa para retrasar el envejecimiento de la membrana de los hematíes en cultivos de eritrocitos de ratas y humanos. Esta pasta fue administrada en dosis de 10-20 g/día durante dos meses, evidenciándose además una reducción de los niveles lipídicos en sangre (Li L. et al., 1990).

Las isoflavonas, y en especial la genisteína, han demostrado ejercer una acción inhibitoria de la agregación plaquetaria (Schoene N. and Guidry C., 1996) y una actividad antioxidante sobre las lipoproteínas de alta densidad, lo cual coadyuva en la disminución o prevención de trastornos cardiovasculares (Wilcox G. et al., 1990; Wei H., 1995; Kanazawa T., 1996; Bennink M. et al., 1996; Ruiz Larrea M. et al., 1997). La fracción insaponificable del aceite se ha empleado en piorreas alveolo-dentarias y en esclerodermia, administrándose hasta 5 g tres veces al día (Berdonces J., 1998).

Estudios de Farmacocinética - Biodisponibilidad: Los estudios de farmacocinética de una administración oral de lecitina de soja han sido evaluados en animales a través de la marcación radioactiva de algunos de sus componentes como la fosfatidil-colina. Dicho estudio reveló que los fosfolípidos son degradados a liso-fosfatidilcolina en intestino y absorbidos de esa manera. En la pared intestinal son resintetizados, circulando así la mayoría a través del sistema linfático Una pequeña parte es procesada en hígado para la síntesis de ácidos grasos, colina y glicerina-3-fosfato (Blumenthal M. et al., 1998).

En plasma, la fosfatidil-colina y otros fosfoglicéridos transcurren ligados a albúmina y/o lipoproteínas. Posteriormente son degradados a través de fosfolipasas hacia ácidos grasos, colina y metabolitos glicerinados, para luego ser resintetizados en hígado y otros órganos (Blumenthal M. et al., 1998).

Respecto a las isoflavonas, las mismas una vez absorbidas en el tracto digestivo se transforman en equol y desmetil-angolensina (formas más activas), siendo metabolizadas a nivel hepático y posteriormente excretadas en forma de 7-b-glucurónico (Adlercreutz H. et al., 1986).

Efectos Adversos y/o Tóxicos: La alimentación en base a soja y sus derivados es por lo general muy bien tolerada. La ingesta de semillas germinadas (brotes de soja) dejadas durante un tiempo en remojo (12-24 horas) puede favorecer condiciones de humedad que facilitan la aparición de hongos, pseudomonas u otros gérmenes que trasformarían su consumo peligroso. Para ello se recomienda escaldarlas unos cinco minutos con agua a 90º C. Este hábito de consumir la germinación de diferentes granos y semillas obedece a una potencial mayor calidad de presencia de proteínas, minerales y vitaminas en los mismos.

Por otra parte durante la germinación (como también ocurre con la cocción) se eliminan gran parte de las sustancias tóxicas naturales como hemoaglutininas, inhibidores de tripsina, saponinas, etc. Estas últimas no se absorben con el consumo de germinados de soja, en cambio con los germinados de alfalfa sí lo hacen, pudiendo generar en altas cantidades anemias hemolíticas como las observadas en ciertos animales. Es costumbre en países orientales el ingerir semillas maduras fermentadas, para así desnaturalizar la presencia de toxinas de sabor amargo cuando están crudas.

Los fosfolípidos de la soja ocasionalmente pueden presentar trastornos gastrointestinales tales como dolor de estómago, constipación o diarrea. Dosis únicas intravenosas, orales e intraperitoneales de fosfatidil-colina por encima de 10 g/k en ratones y ratas, y por encima de 4,5 g/k en conejos, demostraron no ser tóxicas. Tampoco se observaron señales de toxicidad en las crías de roedores embarazadas con dosis diarias de 3.750 mg/k. En conejos, las dosis teratogénicas orales fueron evaluadas en más de 1 g/k y en administración intravenosa por encima de 0,5 g/k. Varios tests in vitro no demostraron potencial mutagenicidad (Blumenthal M. et al., 1998).

Status Legal: Vastamente empleada como alimento en todos los países del mundo. Las isoflavonas de la soja en forma de cápsulas de uso oral se encuentran aprobadas como suplemento dietario en varios países, incluido la Argentina. La lecitina de soja se encuentra dentro del grupo de especies aprobadas para uso humano por la Comision E de Alemania (Blumenthal M. et al., 1998).

Usos Medicinales: Las isoflavonas de la soja pueden administrarse principalmente en casos de reemplazo hormonal durante la menopausia, como coadyuvante en procesos osteoporóticos, hipertrofia benigna de próstata y para combatir síntomas climatéricos. En uso oral pueden administrarse en forma de extracto: 35 - 70 mg diarios (de isoflavonas totales) repartidos en dos tomas. En el mercado europeo existen presentaciones bajo la forma de geles vaginales.

Cabe señalar que la ipriflavona utilizada en el tratamiento de la osteoporosis en dosis de 600 mg/día, es una isoflavona sintética que se metaboliza a daidzeína.En cuanto a los fosfolípidos de la soja (con valoración de un 73-79% de fosfatidil-colina según Comisión E de Alemania) pueden ser administrados en casos de hipercolesterolemia en dosis de 1,5-2,7 g/diarios.

Usos Culinarios: Existen muchos productos derivados de la soja empleados en alimentación (leche, quesos) o como condimento (salsa de soja o tamari, miso). La leche de soja en realidad es el producto del filtrado de los granos de soja cocidos, y con ella se elaboran yogur, flanes, y mousses. Con el cuajado de la leche de soja, a través de la coagulación con sales de calcio y magnesio y posterior prensado, se obtiene un producto cremoso claro (tofú) que dejado fermentar origina el llamado queso de soja. Se emplea como reemplazo de la carne o para hacer patés y salsas.

La salsa de soja (tamari) es un producto obtenido por fermentación natural (6-60 meses), conteniendo además trigo y sal. Se emplea como condimento para sopas o para sazonar otros platos. Otro producto obtenido por larga fermentación (semanas a años) es el miso o pasta de soja, el cual está compuesto de soja, arroz, sal y cebada. Es muy empleado en la cocina macrobiótica japonesa. El miso junto a las algas wakame y la sopa de verduras constituye el desayuno tradicional del Japón.

Los conocidos brotes de soja que consumimos a diario provienen en realidad de la soja verde o poroto mung. Su contenido en fibra y su riqueza en vitamina C es muy apreciado por la cocina oriental. A través del proceso de molienda del orujo de soja y previa extracción del aceite, se obtiene la harina de soja. En cuanto al aceite de soja, se puede decir que es un ingrediente de soluciones parenterales nutritivas y una importante fuente de lecitina. Por último el tempeh (fermentado de soja a través del hongo Rhizopus oryzae) se emplea como alternativa proteica a la carne, presentando un agradable sabor.

Otros Usos: El estigmasterol, proveniente de la fracción insaponificable, se emplea en la industria farmacéutica como precursor de hormonas esteroides. Por su parte, el aceite de soja es usado en la industria de barnices. Asimismo algunos laboratorios han intentado introducirlo como reemplazo de las siliconas y del suero fisiológico en implantes contra arrugas, aunque todavía no se conocen los resultados ni la seguridad a largo plazo.

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1997 CLINICA VIRTUAL GINECOLOGICA, Buenos Aires (Argentina)