a
palabra Hada, deriva
del latín "Fata"
o "Fatum", que
significa tanto
destino u oráculo
como predicción. Se
las define como
mujeres con poderes
sobrenaturales,
vírgenes y
bondadosas,
diferenciando las
hadas buenas,
conocidas por sus
buenas obras, de las
hadas malas, que
utilizan los
hechizos más
maléficos para
conseguir sus
propósitos.
En cuanto al origen
religioso de estas
increíbles
criaturas, los que
creen en ellas
piensan que son
ángeles caídos del
cielo sin
posibilidad de
retornar a su mundo.
En la época antigua
fueron consideradas
como diosas ya que
se cree que pueden
influir en el
destino de los
mortales.
Las hadas
representan el arquetipo de la defensa y protección del
medio ambiente y son capaces de atravesar sin problemas
cualquier obstáculo material.
Su clasificación se puede resumir en cuatro grupos
principales: aire, tierra, fuego y agua.
Mientras
que la aparición de un hada mala puede acarrear perjuicios
para la persona que la ve, el hombre que tiene la gran
suerte de ver aparecer un hada buena, caerá en dicha y
tendrá muy buena suerte en la vida, pudiéndola tener siempre
como aliada si no la defrauda, pues son muy sensibles y se
ofenden fácilmente.
En torno
al mundo de las hadas todo son especulaciones, como por
ejemplo su esperanza de vida, que se estima puede estar
entre los 500 ó los 600 años.
La comida preferida de las hadas es la miel de las abejas,
junto con otros manjares desconocidos que ellas mismas
confeccionan y que proceden del néctar de las flores.
También se sabe que les gusta mucho beber leche directamente
de la ubre.
El prototipo de hada que todos tenemos es un ser de sexo
femenino, generalmente pequeño y con alas, aunque muchos
expertos en el tema afirman que las hadas no necesitan alas
para poder volar.
Suelen
embaucar sobretodo a los hombres, aprovechándose de sus
hermosos cuerpos y esbeltísimas figuras, para luego
convertirlos en esclavos y saciar sus más variados deseos.
Otra
pasión de estos magníficos seres es la música, siendo todas
ellas muy diestras en el manejo de los instrumentos. Suelen
formar siempre coros en los que cantan y bailan sin parar
incluso hasta 6 o 7 años seguidos. En el transcurso de estas
danzas no se las debe molestar pues se enfadan muchísimo y
pueden llegar a cometer verdaderas catástrofes.
La mayor
obsesión de las hadas son las flores, a las que miman y
cuidan con rigurosa estima. Siempre se las ve en lugares
donde abunda la vegetación, pero suelen ser más felices en
valles en los que existan flores exóticas que despidan un
aroma intenso.