Desde el año 1939, don José Alessandrini
sembró una esperanza en el barrio de Floresta de la Ciudad de
Buenos Aires.
Familia de ópticos, la tradición continúa aún
hoy con su hijo Jorge Roberto y su nieto: Jorge
Fabián.
Siguiendo con la misma idea, la misma atención, el comercio fue
creciendo e innovando tecnología en productos servicios.