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El verdadero aspecto del Gohonzon
-por Nichiren Daishonin-

Presentación de La Escalera

La ocasión:

La decisión de publicar el escrito de Nichiren Daishonin que el lector encontrará a continuación, partió de un hecho inesperado para nosotros: vimos en un paseo de compras de nuestra ciudad, mientras recorríamos locales a fin de comprar un regalo, que en un comercio dedicado al vestuario femenino se ofrecía una prenda de mujer en la cual estaba estampado, a modo de diseño decorativo, un Gohonzon.

El Gohonzon (go: muy respetable, honzon: objeto de devoción) es el sagrado objeto de devoción de la rama del budismo conocida de ordinario como 'budismo del Loto' o 'budismo Nichiren'.

Considerado exteriormente el Gohonzon consiste en un recuadro que contiene escritos, con ideogramas chinos y en un estilo tradicional de caligrafía, una serie de nombres y frases. Esos nombres y frases aluden a ciertas deidades tradicionales, a los grandes bodhisattvas y budas del budismo, así como a principios esenciales de su enseñanza. Por otra parte, el ordenamiento espacial de dichos nombres y frases, es decir su diagrama, no es gratuito, ni meramente decorativo, sino que responde a reglas de construcción dependientes de su sentido profundo.

Ahora bien, a pesar de que nos resultó chocante ver el Gohonzon en ese contexto, estampado en una prenda de uso corriente y en oferta en un local comercial, la situación no nos sorprendió demasiado. Pues somos conscientes de que la nuestra es una época de banalidad, de exhibicionismo, y de reducción de todos los valores e ideas al marco estrecho de los caprichos subjetivos.

Pero, de nuestra parte, en lugar de limitarnos a condenar esa banalización de las cosas sagradas nos ha parecido mejor ofrecer un contrapeso a la misma. De ahí que consideramos oportuno publicar un texto de Nichiren Daishonin en el cual se trata, justamente, acerca del significado y la naturaleza esencial del Gohonzon.
 
Fuente y notas:

El texto de Nichiren, correspondiente a una carta que envío a una discípula suya y al que sus sucesores titularon luego 'El verdadero aspecto del Gohonzon', fue publicado en español por Soka Gakkai, junto a otros escritos del maestro, en el libro 'Los escritos de Nichiren Daishonin' {ISBN: 978-4-88417-018-9, impreso en Alemania, 2008}

Reproducimos el texto de Nichiren tal como fue publicado, pero debido a la presencia en el mismo de abundante terminología 'técnica' budista, nos hemos permitido ampliar las notas de la edición original, a fin de facilitar el acercamiento de los lectores no budistas.

Sin embargo, dado que la esencia del escrito de Nichiren, como la del Gohonzon mismo, sólo puede ser comprendida interiormente, sugerimos al lector que lea, en principio, sin interrupción y dejándose impregnar por su 'espíritu' más allá de su letra. Luego, recién, las notas podrán cumplir su verdadera función que es sólo la de orientar con respecto a una terminología que puede resultar, para muchos, extraña e incomprensible.

Máximo Lameiro
maxlameiro@fibertel.com.ar
Enero 2012

El verdadero aspecto del Gohonzon

Carta a una discípula llamada Nichinyo.

He recibido sus ofrendas al Gohonzon de cinco mil monedas, una carga de arroz pulido y frutas. Para empezar, este Gohonzon fue revelado en los últimos ocho de los cincuenta años en los que el Buda predicó en este mundo, y específicamente, de ese período de ocho años, en los ocho capítulos {del Sutra del Loto} que van desde 'Irrumpir de la tierra' hasta 'La transferencia' {1}.

Ahora bien, si en los tres períodos posteriores a la muerte del Buda y en los dos mil años de los Días Primero y Medio de la Ley ni siquiera existía el término 'objeto de devoción de la enseñanza esencial', ¿cómo entonces podría haberse revelado dicho objeto de devoción?. Por otro lado, tampoco había nadie capaz de darle expresión. Tien-t'ai, Miao-lo y Dengyo lo percibieron en su fuero ínterno, pero por alguna razón nunca lo pusieron en palabras, así como Yen Yûan comprendió el verdadero significado de la enseñanza de Confucio pero jamás le dió expresión. Sin embargo, el mismo sutra y los comentarios de de Tien-t'ai y de Miao-lo señalan en forma explícita que el Gohonzon aparecerá cuando hayan transcurrido dos mil años desde la muerte del buda, en el primer período de quinientos años del Último día de la Ley {2}.

¡Qué prodigioso es que, habiendo pasado más de doscientos años del Último día de la Ley, yo haya sido el primero en revelar, como estandarte de la propagación del Sutra del Loto, este gran mandala que ni siquiera Nagarjuna o Vasubandhu, Tien-ta'i o Miao-lo fueron capaces de expresar¡ {3}.

Este mandala no es de ninguna manera algo que yo haya inventado: es el objeto de devoción que representa al buda Shakyamuni -el Honrado por el Mundo- sentado en la Torre de los Tesoros del buda Muchos Tesoros, y a los budas que eran las manifestaciones corpóreas de Shakyamuni, tan perfectamente como la impresión coincide con el molde tallado en la madera {4}. Así pues, los cinco caracteres del título del Sutra del Loto aparecen suspendidos en el centro, mientras que los cuatro reyes celestiales se muestran sentados en las cuatro esquinas de la Torre de los Tesoros. Shakyamuni, Muchos Tesoros y los cuatro adalides de los Bodhisattvas de la Tierra están alineados uno al lado del otro en la parte superior. Sentados debajo de ellos están los bodhisattavas, entre los cuales se incluyen Sabio Universal y Manjushri, y los que escuchan la voz, incluidos Shariputra y Maudgalyayana. Al lado de ellos están las deidades del Sol y de la Luna, el Rey Demonio del Sexto Cielo, el Rey Dragón y un Asura. Además, al sur y al norte, ocupando sus posiciones los reyes sabios Inamovible y Colmado de Ansias. El malvado y traidor Devadatta y la ignorante hija del Rey Dragón se disponen en grupo. Todas las deidades grandes y pequeñas, es decir, las deidades principales, aparecen formadas en filas: no sólo la Madre de los Demonios y las diez demonios (funciones demoníacas malignas que succionan la vitalidad de los seres vivos en todo el gran sistema planetario), sino también la Diosa del Sol, el gran bodhisattva Hachiman, los siete reinados de deidades celestiales y los cinco reinados de deidades terrenales, que son las funciones tutelares del Japón. ¿Cómo podrían quedar excluidas, entonces, las demás deidades subsidiarias? El capítulo 'La Torre de los Tesoros' dice: 'El buda Shakyamuni usó sus poderes trascendentales para levantar y suspender en el aire a todos los miembros de la gran asamblea'.

Sin excepción, todos estos budas, bodhisattvas, grandes venerables y, en general, los diversos seres de los dos mundos y de los ocho grupos que aparecen en el capítulo 'Introducción' del Sutra del Loto, habitan este Gohonzon. Iluminados por la luz de los cinco ideogramas de la Ley Mística, despliegan los dignos atributos que poseen en forma intrínseca. Este es el objeto de devoción. {5}

A esto se refiere el sutra cuando dice 'el verdadero aspecto de todos los fenómenos' {6}. Miao-lo señaló: 'El verdadero aspecto se manifiesta invariablemente en todos los fenómenos, y todos los fenómenos se revelan invariablemente en los diez factores. Los diez factores se manifiestan invariablemente en los diez estados y los diez estados se reflejan invariablemente en la vida y su ambiente'. También se lee que el profundo principio del verdadero aspecto es el Myoho Rengue Kyo originalmente inherente'. El gran maestro Dengyo dijo: 'Cada instante vital que comprende los tres mil aspectos es, en sí, el Buda de la Alegría Ilimitada; este Buda se ha despojado de todas las apariencias augustas. Por ende, a este Gohonzon se lo llamará el gran mandala nunca conocido, ya que sólo apareció más de dos mil quinientos veinte años después de la muerte del Buda.

La mujer que consagra ofrendas a este Gohonzon genera felicidad en esta existencia; y, en la próxima, el Gohonzon estará con ella y la protegerá en todo momento. Como un farol en la oscuridad, como un fuerte guía y porteador en una traicionera senda de montaña, el Gohonzon la protegerá y la cuidará, Nichinyo, donde quiera que vaya. Por lo tanto, tome todos los recaudos posibles para alejarse de las personas que actúan contra la Ley, así como nunca permitiría que una cortesana se aproximara siquiera a su hogar. Este es el significado de 'Expulsad a los malos amigos y relacionaos con buenas compañías'.

Jamás busque este Gohonzon fuera de usted misma {7}. El Gohonzon existe sólo en la carne mortal de nosotros, las personas comunes que creemos en el Sutra del Loto y entonamos Nam-myo-ho-rengue-kyo. El cuerpo es el palacio de la novena conciencia {8}, la realidad invariable que reina sobre todas las funciones de la vida. Estar dotado de los diez estados significa que los diez, sin una sola excepción, existen en cada estado. Por ese motivo se lo denomina mandala. 'Mandala' es una palabra sánscrita que se traduce como 'perfectamente dotado' o 'cúmulo de beneficios'. A la vez, este Gohonzon se encuentra sólo en los dos ideogramas con que se escribe 'fe' {9}. A esto se refiere el sutra cuando dice que uno sólo puede 'obtener el acceso a través de la fe'.

Ya que los discípulos y seguidores laicos de Nichiren creen sólo en el Sutra del Loto descartando honestamente los medios hábiles {10} y no aceptan ni siquiera una sola estrofa de los demás sutras, tal como enseña el Sutra del Loto, ellos sí pueden entrar en la Torre de los Tesoros del Gohonzon. ¡Qué tranquilizador! Esfuércese al máximo, cuanto le sea posible, en bien de su próxima existencia. Lo más importante es que, con sólo entonar Nam-myoho-rengue-kyo, usted puede manifestar la Budeidad. Sin duda ello dependerá de la fortaleza de su fe; tener fe es la base del budismo. Por eso, el cuarto volumen de {el sutra} Gran concentración e introspección señala: "El budismo es como un océano al que sólo se puede entrar con fe". El cuarto volumen del Comentario sobre Gran concentración e introspección explica lo siguiente: "Con respecto a la frase 'El budismo es como un océano al que sólo se puede entrar con fe', hasta Confucio enseñó que la fe era lo primero y primordial. ¡Cuánto más cierto es con respecto a las profundas doctrinas del budismo!. Sin fe, ¿cómo podríamos siquiera ingresar? Por eso, el Sutra de la guirnalda de flores define la fe como la base del Camino y la madre de todos los beneficios". El primer volumen de Gran concentración e introspección inquiere: "¿Cómo llega uno a escuchar, creer y practicar la perfecta enseñanza para lograr la perfecta iluminación?". El primer volumen del Comentario sobre Gran concentración e introspección dice: "'Creer en la perfecta enseñanza' significa despertar la fe mediante la doctrina y hacer de la fe la base de la práctica".

Un documento no budista relata que el Emperador de los Han {11} creyó en el informe de su edecán y, por eso, las aguas de un río se congelaron al instante. Otro narra que Li Kuang, desesperado por vengar a su padre, enterró el astil de una flecha, hasta las plumas, en una piedra oculta tras la hierba {12} . Los comentarios de Tien-ta'i y Miao-lo dejan perfectamente claro que la fe es la piedra angular. Como el Emperador de los Han creyó en las palabras de su vasallo de todo corazón, el río se congeló. Y Li Kuang pudo perforar la roca con su flecha, porque creyó sin asomo de duda que era el tigre que había devorado a su padre. ¡Cuánto más cierto es esto cuando se trata del budismo!

Creer en el Sutra del Loto y entonar Nam-myoho-rengue-kyo condensa, en sí, las cinco prácticas. Este punto, la práctica maravillosa que incluye la consumación inmediata de las cinco prácticas, es lo que le fue transmitido al gran maestro Dengyo cuando viajó a la China de la dinastía T'ang y se encontró con el reverendo Tao-sui {13} . Ninguna otra enseñanza es más importante para los discípulos y seguidores laicos de de Nichiren; ella aparece mencionada en el capítulo "Poderes sobrenaturales" {14}. Volveré a escribirle en detalle.

Respetuosamente
Nichiren
En el vigésimo tercer día del octavo mes, tercer año de Kenji (1277).

Carta de Nichiren Daishonin año 1270

Referencias:

  1. El Gohonzon es un mandala que expresa, mediante su propio diagrama y su simbolismo ideográfico, la enseñanza esencial del budismo. Lo que dice Nichiren ahí, recurriendo a una simbología numérica de clave ocho, es que esa enseñanza esencial fue revelada en los últimos años de la vida del Buda y en los últimos capítulos del Sutra del Loto. Y luego veremos que, a su turno, dicha enseñanza se revelará al mundo en los últimos días del actual ciclo cósmico e histórico.

    Sin entrar en un desarrollo de las profundas y complejas implicaciones de ese breve pero denso pasaje, remarquemos al menos lo siguiente: hay ahí dos elementos simbólicos claves, el número ocho y la idea de última fase de un ciclo (último ciclo de años en la vida del Buda, últimos ocho capítulos del sutra).

    En conjunto esas alusiones indican que la enseñanza esencial es revelada en los últimos ocho años del Buda y en los últimos ocho capítulos del Sutra, porque es una enseñanza definitiva. Es la consumación del Dharma. Consumación que no se opone a las fases anteriores (por ejemplo a los sutras anteriores al Sutra del Loto) sino que las incluye en sí misma. Por eso es la enseñanza esencial: es el corazón, el núcleo, el nudo vital de la doctrina.

  2. Todo ese pasaje tiene como trasfondo la forma tradicional de considerar el tiempo histórico en el budismo. Pues, para el budismo, la historia del propio budismo no es una sucesión de hechos empíricos sino el despliegue de las sucesivas formas que asume la enseñanza conforme se modifican las condiciones de existencia de los hombres y su capacidad de comprensión.

    De ahí que, dice Nichiren en su carta, aquello que el Sutra del Loto contiene en sus últimos capítulos, y que los maestros de la tradición, Tien-t'ai y Miao-lo, conocían en su fuero interno, ahora, es decir en el tiempo de Nichiren que es también nuestro tiempo, Nichiren lo hace explícito. Lo enseña abiertamente para el mundo, porque ha llegado el momento oportuno, el kairos, para hacerlo ya que las condiciones de la época lo exigen.

    Esa explicitación de la verdad esencial es lo que se representa y se corporifica en el Gohonzon.

  3. La expresión 'Último día de la Ley' (Mappo en japonés) se refiere a la última fase del ciclo cósmico y humano iniciado con la revelación del Dharma, y que alcanza su declinación, su punto más bajo, en dicha fase. Se trata de un período de oscuridad en el cual los hombres se vuelven sumamente arrogantes y conflictivos, y el medio natural se desequilibra, pero a la vez es el tiempo oportuno para la transmisión explícita y abierta del corazón del Dharma.

    Por eso, ese corazón del Dharma, que ni siquiera los grandes maestros mencionados ahí por Nichiren (Nagarjuna, Vasubhandu, etc.) habían enseñado abiertamente, en la fase de declinación, que es también nuestro presente, lo revela el propio Nichiren y le da forma gráfica y material a través del mandala llamado 'Gohonzon'.

  4. El buda Shakyamuni sentado en la Torre de los Tesoros, así como el resto de ese extenso parágrafo (hasta el siguiente salto de línea) alude a una descripción, cuya simbología es rica y compleja, que se encuentra en el Sutra del Loto. Se trata del relato acerca de la Torre de los Tesoros y la Ceremonia del Aire.

    Es justamente ese simbolismo del Sutra del Loto el que está representado por las frases y nombres del Gohonzon, así como por su distribución en el plano espacial (el Gohonzon es una escritura ideográfica trazada sobre un pergamino en forma de rectángulo vertical).

    El comentario de dicho simbolismo llevaría más allá de las finalidad de estas notas, pero cabe decir, al menos, que el mismo alude a ciertos principios de enseñanzas referidos al significado total de la vida humana, incluyendo tanto sus aspectos divinos como demoníacos, así como a la mutua implicación entre el hombre y todos los fenómenos del universo.

    Existe una versión inglesa del Sutra del Loto realizada por Watson Burton, y que es muy respetada en todos los medios budistas: "The Lotus Sutra, and Its Opening and Closing Sutras" {editado por Soka Gakkai, Tokyo, Japón}.

  5. Todo ese parágrafo (desde el salto de línea anterior hasta al próximo), por un lado, resume todo lo dicho hasta el momento, y por otro, hace algunas observaciones que iluminan más profundamente su sentido. A saber:

    Todos los seres del universo, pertenecientes a todos los planos de existencia, y con todas sus cualidades y funciones, están comprendidos en el Gohonzon.

    Y esa totalidad está comprendida a su vez en los cinco caracteres de la Ley Mística. Es decir en Myoho Rengue Kyo (frase cuya escritura ideográfica se compone de cinco caracteres). Ese es el nombre de la Ley, el Dharma. Ley que en el budismo no es entendida como una norma exterior a los seres, sino como el principio que los constituye y los regula interiormente. Aquél en virtud del cual son lo que son, y pueden desplegar, como dice ahí Nichiren, sus 'atributos intrínsecos'.

    En definitiva, el Gohonzon lo comprende todo; no materialmente sino esencialmente; por lo cual la devoción al mismo resuena internamente en todas las cosas.

  6. El 'verdadero aspecto' es la expresión con la cual el Sutra del Loto introduce una enumeración de factores que el budismo de la rama Tien-ta'i, de la cual es heredero Nichiren, considera como los elementos constitutivos de la causalidad universal (Lotus Sutra, capítulo dos, pag. 57 en la versión de Burton Watson}. La mención en el resto del parágrafo de los 'diez factores', 'diez estados, etc., alude justamente a esa enseñanza causal.

    Pero lo que importa señalar, ya que en este escrito se trata del Gohonzon, es que, como señala Nichiren a través de la cita de Miao-lo, todos esos factores y estados que componen la causalidad universal están implicados en Myoho Rengue Kyo. Así, Myoho Rengue Kyo es el principio esencial de la causalidad que rige el universo. Y ese principio, como vimos antes, organiza en torno suyo a toda la composición del Gohonzon.

    Hacia el final de ese parágrafo Nichiren destaca, una vez más, que el Gohonzon, aunque responde estrictamente a la enseñanza del Sutra del Loto, es en sí mismo algo extraordinario, inusual. Es decir no conocido hasta entonces en el mundo budista. La insistencia en la singularidad del Gohonzon se relaciona con lo que el propio Nichiren expresó al comienzo de su carta: que había llegado el momento, el kairos, el tiempo oportuno, de hacer explícita una enseñanza que los grandes maestros anteriores habían conocido en su fuero íntimo pero no habían revelado al mundo.

  7. Esa sola frase 'jamás busque este Gohonzon fuera de usted misma' concentra, en su aparente simplicidad, todo lo que Nichiren viene diciendo: pues si se ha comprendido que todo el universo y la Ley que lo rige interiormente están representados en el Gohonzon, se ha de comprender también que ese Gohonzon no es algo exterior a quien lo contempla.

    Ahora queda bien claro, entonces, que estampar el Gohonzon en una prenda de vestir, y exhibirlo como si fuera un mero adorno, es muestra de una total ignorancia acerca de su significado.

    Pues, más allá de cualquier consideración moral o convencionalismo religioso, lo esencial es comprender que el Gohonzon no es un objeto. Su materialidad y su forma son simbólicas. Su aspecto es la simbolización de algo interior. El Gohonzon es un espejo de la vida individual y cósmica. Espejo en el cual se refleja una verdad que sólo puede ser comprendida interiormente y en el contexto específico de la vida de cada uno.

  8. El budismo de la rama a la cual pertenecía Nichiren, postulaba la existencia de 'nueve conciencias', de las cuales la novena es la más elevada y corresponde a la iluminación absoluta. Entonces decir que 'el cuerpo es el palacio de la novena conciencia' es análogo (no idéntico) a decir que el cuerpo es 'el templo de Dios'. De lo que se trata es de la sacralidad del ser humano y de la vida en sí misma.

  9. La palabra 'fe' en japonés se escribe con los ideogramas: sin y jin. Donde 'sin' corresponde a creencia, convicción; y 'sin' corresponde a corazón (no en sentido físico, ni sentimental, sino como un centro interior de naturaleza espiritual)

  10. La frase es una alusión al Sutra del Loto; cuyo capítulo dos se titula justamente 'Medios hábiles' (Hoben, en japonés). La expresión 'Medios hábiles' se refiere, de modo general, a los diversos recursos por medio de los cuales el Buda conduce a los seres vivos a la iluminación de acuerdo a las limitaciones inherentes a su condición.

    Esos medios son 'hábiles' pues, aunque no representan la verdad en su forma más pura, sirven, sin embargo, para conducir a las personas hacia la misma mientras no están en condiciones de comprenderla de otro modo.

    En un sentido más específico la expresión 'medios hábiles' se aplica a las enseñanzas distintas al Sutra del Loto. Así, desde la perspectiva del propio Sutra del Loto, y de las escuelas basadas en el mismo, los otros sutras budistas son medios eficaces pero provisorios para conducir a los hombres hacia la verdad. Pero el Sutra del Loto en sí, es la revelación más pura de la Ley budista. Y por lo tanto ya no es un 'medio hábil' sino el 'rey de los sutras', pues en él se transmite la mismísima esencia de la Ley.

  11. Emperador Kuang wu (6 a.C - 57 d.C), fundador de la dinastía Han posterior. Antes de ascender al trono sufrió una derrota militar y, en plena retirada, él y sus tropas se vieron arrinconados contra un ancho río. Su edecán de confianza, Wang Pa, le mintió adrede; le aseguró que el río estaba congelado y que podrían cruzarlo. El futuro emperador creyó en el informe y, en efecto, encontró que las aguas del río se habían helado.

    El ejemplo siguiente en ese párrafo es equivalente en su sentido: Li Kuang disparó una flecha hacia un enemigo imaginario, un tigre que en realidad no estaba allí, y como lo hizo creyendo firmemente que así vengaba la muerte de su padre, la flecha golpeó con tal fuerza la piedra que se hundió en ella.

    Es decir, esos ejemplos señalan que la fe es capaz de modificar la realidad. En esencia el cristianismo de Jesús, el cristianismo de los Evangelios, enseña lo mismo cuando dice: "Si tienen fe como un grano de mostaza, le dirán a esta montaña que se mueva de aquí hacia allá, y ella se desplazará" (Mateo, 17,20).

  12. Las cinco prácticas a las que alude el pasaje son: abrazar, leer, recitar, enseñar y transcribir el Sutra del Loto. De modo que en la enseñanza de Nichiren Daishonin, quien ahí se reconoce heredero de la cadena de transmisión llevada al Japón por Dengyo, el recitado, a modo de mantra, de Nam-myoho-rengue-kyo (frase que corresponde al título del sutra) resume en sí mismo las cinco prácticas.

    Se reconoce, entonces, un interesante juego de analogías: el recitado del título del Sutra del Loto resume en sí mismo a las cinco prácticas enseñadas por ese mismo sutra, como el título de ese sutra resume a todo el sutra, como el Sutra del Loto resume a todos los sutras anteriores, y, finalmente, como la enseñanza de Nichiren resume las enseñanzas budistas anteriores a la suya.

  13. Al parecer se alude ahí a un pasaje del capítulo 21 del Sutra del Loto que dice: "Cuando yo haya pasado a la extinción, debereís aceptar y mantener este sutra. Quien lo haga accederá al Camino del Buda con toda certeza y sin ninguna duda".