Mandragora's Little Cave
"Aquel que no siente temor ante nada, no es valiente; es inconsciente...
El valor surge de vencer al miedo y conseguir sobreponerse."
mandragora@fibertel.com.ar
Escritos
Arroz
Es increíble lo difícil que es asimilar un tenedor junto a un bowl
de arroz una vez que se han utilizado, o más bien, cuando ya se
ha aprendido a utilizar palitos chinos.
Calculo que eso se debe a las horas (árduas horas) de práctica
que resultan en dedos acalambrados, faldas llenas de comida y
miradas risueñas de los "passers by"; todo esto sin mencionar la
desesperación por poder levantar al menos UN GRANITO DE ARROZ y
que llegue a la dentadura antes de precipitarse sobre la mesa, si
uno tiene suerte, o sobre la alfombra, donde en el peor de los casos,
nuestra silla con rueditas hará del grano de arroz una escama
plastificada que delatará nuestra aventura durante semanas (esto
último vale para los habitué del delivery).
Admito que el relato proviene totalmente de mi experiencia; el
momento más duro es aquel en que, ante el público, aún habiendo
admitido nuestra inexperiencia, debemos dejar los palitos de lado y
tomar con muchísima resignación nuevamente el tenedor porque el
hambre o algún factor externo, como ser risas, nos obligan.
Incluso cuando uno está muy lejos de los bowls de porcelana y los
palitos y la salsa agridulce, aún se acuerda de ese almuerzo en que
sin gloria renunció a su iniciativa a causa del hambre o la
frustración, consiguiendo olvidarlo con facilidad pero no pudiendo
evitar la recurrencia... hasta que un día...
... hasta que un día estamos en una reunión social muy concurrida,
digamos que de nuestro grupo de estudios de idioma Chino Mandarín, a
celebrarse en un restaurant Japonés tradicional, donde sólo se servirá
Sushi (por suerte hay sushi vegetariano), fideos fritos y por supuesto,
nuestro queridísimo Chaw Fan.
Desde ya uno puede optar por el tenedor, pero el 90% de la gente está
felizmente tomando los palitos entre sus dedos para comenzar. "Ahora o
nunca", es el pensamiento predominante y con manos temblorosas pero
decididas imitamos los movimientos del de al lado.
El sushi es durísimo de roer, a no ser que lo traguemos en un sólo
bocado, de hecho no sé si se come de otra manera, pero ciertamente es
una buena práctica para empezar con los palitos, porque la viscosidad
del alga hace que se adhiera fácilmente y luego de algunos intentos...
llegue a destino! (la boca).
En ese momento comprendemos que, haber querido empezar por el arroz
fue un desatino. Ahora con más coraje enfrentamos a los fideos. Explicar
cómo hace uno para comer fideos con palitos no es fácil si no se aclara
que estos fideos son... no son pegajosos, pero no son resbaladizos.
Y para el final, casi como si la señora del restaurant supiera que
uno lo estaba esperando, llega el arroz, que en este caso no sabría
decir si es cocinado al estilo chino o japonés, pero por lo poco graso
yo diría que más bien japonés. Y ya estamos listos para este gran momento
y a pesar de la lentitud, conseguimos acabar el plato... hasta el último
granito! La sensación es indescriptible...
...durante años me pregunté si podría alguna vez comer con palitos y
esto fue como una coronación, una graduación, la aniquilación de un
obstáculo!
Es mentira que usando palitos uno come más despacio. Eso si uno lo quiere así
o si el arroz no es viscoso o se ha pasado de cocción. Es cierto que
algunas cosas, como eso de andar en bicicleta, nunca se olvidan.
De todo esto hace medio año, aunque se siente como una eternidad. Y
definitivamente ver un tazón vacío y unos palitos, su delicada y delgada forma,
que descansa tan harmónica y felizmente sobre la porcelana (o lo que sea) es una
visión de paz... al imaginar un tenedor destruyendo esta escena, me da escalofríos!
Hoy es