Mandragora's Little Cave
"Aquel que no siente temor ante nada, no es valiente; es inconsciente...
El valor surge de vencer al miedo y conseguir sobreponerse."
mandragora@fibertel.com.ar
Escritos
Tarde o temprano
Aguantó toda la mañana para no llamarlo de la misma forma compulsiva en que lo había
hecho la noche anterior. No porque no quisiera hablarle, sinó que deseaba no sentirse
vencida por una tediosa tendencia a desesperar. Los tiempos de ella y de él diferían
por algunas horas... temprano para él era tarde para ella... por suerte, al menos ella
lo sabía.
La noche anterior...
Saberlo y ser consciente... dos cosas muy diferentes. Cómo asimilar las actitudes del
otro sin entorpecer nuestros propios ritmos? (pensaba mientras recurría al té de tilo
y una película con Sean Penn para no golpear las paredes).
Ella quería verlo el domingo, lo extrañaba muchísimo... se sentía impotente y
desilusionada por no haberlo visto durante la semana... durante todo ese tiempo
recurrió a los piojosos mensajes de su celular, que sólo hacían que la comunicación
fuera más notoriamente unilateral.
Finalmente, con SPM y mucho cansancio llegó a su casa, y le escribió un mensajito, y lo
llamó aquí y allá, y sólo la atendía una máquina de Telecom. Triste, entre sorbos de té,
lágrimas y quemadura de sol, se adormecía ya con Locomotion y un capítulo muy oportuno de
Robotech... el llamó, a las 22:30. La madré le golpeó la pared (porque sus domicilios
lindan) y le dijo: "vení que te va a volver a llamar Nico" y ella rugió, enojada (aunque
su madre no pudiera notarlo gracias al filtro que propiciara la pared) NO! QUE ME LLAME
AL CELULAR!!!, asumiendo ya, que no se verían.
Y el la llamó, y quizás ni se imaginaba que ella estuviera ofendida, o triste o sollozante...
y recibió un mensaje concordante con ese estado, sin entender por qué (o sí? y si es así,
por qué no le dijo antes que no la vería el domingo, sabiendo que ella lo daba por sentado?).
¿Quería ella pensar en verlo al día siguiente llegada esa instancia? Quizás sí, quizás no...
un poco por orgullo herido, otro por SPM y otro por las voces de la difunta abuela que le
repetían sin cesar: "hacete valer, él te tiene que buscar"... y ella, contrariada, le
contestaba mentalmente: "nona, ojalá yo pudiera ser más como vos..."
Y el le prometió un llamado al día siguiente para coordinar un encuentro, aún sin notar
nada extraño (o quizás sí). Y la llamó, luego de las 15:30, hora hacia la cual, ella
desesperaba en intentos fallidos de no explotar en ira. Porque repito, para ella es tarde,
para él, temprano...
Hoy es