Un poco de historia
El negocio de los buscadores, son los internautas que los utilizan para buscar temas. Así ellos lo entienden y es quien apunta su negocio. No los sitios WEB, salvo aquellos que están dispuestos a pagar un determinado precio por cada click.
Esto quiere decir, que el servicio que los buscadores ofrecen, y su reputación depende, es que cuando un usuario busca un producto o servicio determinado, el resultado de su búsqueda concuerde con su búsqueda.
Ejemplificando, si buscamos “cámaras web” no deseamos encontrarnos con resultados de búsqueda de páginas que vendan “repuestos de automotores”. Para esto estan programados los Robots de los buscadores, para dar como resultados de búsqueda sitios que concuerden con cada búsqueda realizada por su “cliente”, y ordenados por relevancia según su criterio.
20 Años atrás, cuando Internet comenzó a popularizarse en el mundo, y a crecer consecuentemente, los buscadores se popularizaron y crecieron en la misma proporción. Por entonces, los buscadores tenían al final de sus páginas la opción de Add-URL, y llenando un formulario podía darse de alta un sitio WEB en el buscador. En el formulario de alta se elegía la categoría, y posteriormente también algunas palabras claves. Ahí comenzó el “Spam”, dado que algunos sitios, con el único fin de atraer visitantes, buscaban formas de aparecer en distintos resultados de búsqueda, aunque su sitio no concordara con la búsqueda. Y para elegir en que resultados aparecer, lo hacían de según las estadísticas de los distintos buscadores.
De ahí surgió la necesidad para los buscadores de perfeccionarse, con el fin de brindar a sus usuarios resultados relevantes para cada búsqueda y evitar el Spam de algunos sitios.
El perfeccionamiento de los buscadores nunca termina, ya que el Spam también evoluciona con el fin de atraer visitantes a un sitio determinado, sin importar la forma