...Cada vez que salen de mi acordeón las notas de una melodía, no se trata
solamente de una melodía. Es como si se tratara del comienzo de una historia.
Un silencio es como una respiración, un descanso... Un acorde puede expresar
un sentimiento de amor o de miedo.
De mis ancestros, yo he aprendido a hacer que el acordeón se convierta en
la continuación de mi espíritu, que no utiliza la palabra como medio de
expresión.
También de mis ancestros aprendí a escuchar las diversas voces de la
naturaleza: el canto de los pájaros, el galope de animales, el soplido del
viento....
Todo esto es "La Vida" que se nos muestra con sus alegrías y sus tristezas,
el hambre y la injusticia, el lujo y la pobreza.
Cada vez que yo hago salir de mi acordeón una melodía, mi deseo es contar
una verdadera historia ...
Raúl
Barboza